Herramientas para el Cambio – Parte 6 y 7

Herramientas Fundamentales

Jim Self – Mastering Alchemy

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Parte 6 – El Arraigo (conexión a tierra)

Una de estas herramientas fundamentales es el arraigo.  Ya saben que muchas personas tienen una idea de lo que es el arraigo; muchas piensan que están ancladas.  El arraigo es algo que viene con el cuerpo, pero en tanto jugamos en esta realidad tridimensional de reacción y miedo, y pasado y futuro, muchas veces perdemos el acceso a nuestro arraigo,  sencillamente dejamos de prestar atención, y con el tiempo el arraigo se vuelve relativamente ineficaz debido a que el punto de atención está en el drama y la molestia de la tercera dimensión. Pero esta herramienta de arraigo viene con el cuerpo, de modo que recrearla y volver a encenderla, vigorizarla, es una cosa realmente sencilla de hacer, y requiere atención en tiempo presente.

Ahora bien, a medida que la crean y juegan con ella, no es algo a lo que tengan que prestar mucha atención, pero sí es algo que querrán empezar a tener más consciente en las próximas semanas, especialmente jugar con esto, detenerse y reconocer “Está bien, todavía estoy arraigado.”  Pueden crearla, pueden prestarle atención, pueden jugar con ella de muchas maneras. Así, el arraigo es algo realmente bastante sencillo; es una percepción conciente de que efectivamente hay una línea de energía que se mueve desde el primer chakra, el extremo inferior de la columna vertebral, y tiene este aspecto: es simplemente una línea que se extiende desde el primer chakra al centro de la Tierra.

Ahora bien; el arraigo ha sido entendido durante largo tiempo en términos eléctricos (conectar a tierra). Los granjeros solían poner postes de metal para impedir que un rayo hiciera volar el granero o la casa; simplemente caía en el poste y bajaba a tierra.

Ustedes se han dado cuenta de esto de conectarse a tierra con el cuerpo; muchas veces se ponen muy nerviosos y sumergen las manos en agua fría y el cuerpo empieza a relajarse. Entonces, crear este cordón de arraigo es una acción intencional, y está relacionado con el centro de su cabeza y con empezar a tener una sensación de sí mismos en esa cuarta capa de pensamiento, y así empiezan a integrar estas herramientas.

Pero hay un segundo aspecto de este arraigo que realmente no se ha entendido bien, y es un arraigo que tiene que ver con las emociones.

Ahora bien; los pensamientos son eléctricos, y las emociones son magnéticas. Entonces, cuando la gente se desarraiga, a menudo es porque tiene todos estos pensamientos que son muy distractivos, muy desorganizados, y entonces la electricidad relacionada con el pensamiento es como que rebota por todos lados, y muchas personas se ponen nerviosas.

Pero también está el aspecto emocional, de modo que hablaremos de esto en unos momentos. Cuando ustedes sostienen un pensamiento en este estado errático y reaccionario de la 3ª dimensión, muchas veces una emoción es automáticamente atraída a ese pensamiento.  “Eso me hace enojar” diría alguien, y lleva ira a ese pensamiento, pero en términos reales cuando se empieza a estar arraigado, en el centro de la cabeza, observando desde la cuarta capa de pensamiento, eso es simplemente ruido por allá; una reacción es engancharse con el ruido y elegir enojarse; una elección innecesaria la mayoría de las veces.

Cuando tienen un pensamiento, eléctricamente, y atraen a él una emoción, y la emoción no es manejada “Estoy enojado, esto realmente me enfurece”, esas son emociones reaccionarias atraídas al pensamiento, entonces hay una segunda parte para este cordón de arraigo y es así: es una bobina, y esta bobina se envuelve alrededor de la línea de arraigo o conexión a tierra, de modo que si tienes pensamientos erráticos y esa emoción también es errática y es atraída al pensamiento, es una especie de pensamiento disperso y emociones no controladas; esta línea eléctrica con esta bobina tenderán a moderar la naturaleza reactiva; cuando empiezas a volver al centro de tu cabeza, arraigar, pensar desde la cuarta capa de pensamiento, empiezas a descubrir que tienes muchas más opciones para manejarte a ti mismo.

De modo que juguemos con este cordón de arraigo, así lo llamaremos; vamos a crearlo y empezaremos a ver cómo funciona.  Recuéstense en su asiento y con los ojos abiertos, esto no es una meditación; en un momento jugaremos en un espacio en que realmente tengan la sensación de esto.

Me gustaría que creen una imagen mental de una línea, simplemente vean una línea, puede ser de color, o puede ser una cadena, o un tubo, o una larga raíz de un árbol, y recuéstense en su asiento. Sigan adelante y cierren los ojos y tomen conciencia del extremo inferior de su columna vertebral, ese primer chakra.(siguen con los ojos cerrados)

Si tuvieran una tercera mano imaginaria, y un tercer brazo imaginario – ahora bien, aquí empezamos a jugar – tomen nota de lo que acaban de crear, esa imagen, y ahora alcancen y agarren esa línea, esa raíz de árbol o cadena con esta tercera mano, y extiéndanse allí debajo de ustedes y conéctenla; pongan la intención en conectarla directamente al extremo de la columna vertebral. Sientan este movimiento, porque este tercer brazo y la tercera mano imaginaria realmente son parte de su cuerpo etérico, lo que muchos llaman cuerpo astral.  Ahora bien, este es un aspecto muy real de ustedes. Pueden sentir y simular: su imaginación es parte de una conciencia de algo que existe ciertamente, aunque mayormente se niega.  Y tengan la sensación de conectar ese cordón de arraigo  al primer chakra, y luego suelten y dejen caer la línea hasta el centro de la Tierra.  Realmente no es tan lejos. Sencillamente tengan la sensación de hacer una conexión.  Ahora tomen una respiración y relajen sus asentaderas, algo así como soltar la tensión, relajar los músculos en sus muslos, en sus asentaderas, tomen una respiración y luego tomen conciencia de toda la electricidad que se desconecta, pensamientos al azar, pensamientos que ni siquiera les pertenecen, y déjenlos bajar a tierra, parecido a poner las manos en el agua; el cuerpo se relaja y está la sensación de soltar lo que no les pertenece. Otra respiración.

Ahora por favor colóquense en el centro de su cabeza si no están allí, y noten si están pensando sobre esto. Dejen de pensar en ello, simplemente estén enterados de ello. Dos espacios distintos de percepción versus emoción, es una conciencia más tranquila – la cuarta capa de pensamiento.

Ahora estás observando, estamos simplemente jugando; nota tu cuerpo: ¿se está relajando? Todo lo que está ocurriendo es que has redirigido tu atención a este arraigo, y todo lo que es errático, un poco fuera de equilibrio, tiene una carga, una carga eléctrica que empieza a bajar por el cordón de arraigo; la electricidad sigue el camino de menor resistencia, de modo que si puedes dirigir las energías erráticas, se empieza a crear una comodidad en el cuerpo.  Por el momento solo estamos jugando con la parte eléctrica.

Ahora, sin recorrer este pensamiento, piensa en la cantidad de veces en que reaccionaste o exageraste tu reacción. Alguien dijo algo e inmediatamente tuviste un pensamiento que originó una reacción.  Recuerda también la emoción que de alguna manera saltó, cómo te envolvió, “Esto sí que me enoja”.  Ahora detente aquí y nota también las muchas veces en que la reacción fue simplemente una reacción, sencillamente no era necesaria, no era por elección, pero sí era una reacción. ¿Te gustaría manejar ese espacio en que puedes empezar a evadir esa reacción?  Este arraigo, el centro de tu cabeza, permiten ese primer paso.  Ahora, otra respiración.

Ahora, toma conciencia de este cordón de arraigo, y esta vez vamos a crear la segunda parte de ese cordón, que es una bobina y se envuelve alrededor de esa línea. Todo lo que necesitas hacer es darle la indicación a la bobina; ordénale envolverse alrededor de esta línea y conectarse al centro de la Tierra.  Lo que tienen estas herramientas es que son sencillas y saben exactamente lo que deben hacer cuando se lo indicas; enrosca la bobina, toma una respiración; de hecho toma nota de que el cuerpo puede haber tomado una respiración, pasó a otro estado de relajación.

Aquí es donde palabras como preocupación y anticipación del futuro – la emoción de anticipación o preocupación – esos son eventos futuros que ni siquiera están aquí aún. Y sin embargo nos estamos preocupando de cosas que más que a menudo ni siquiera sucederán, y estamos en estado constante de ansiedad o preocupación, fuera de equilibrio.

Otra respiración, y encuentra la sensación de preocupación, confusión, inquietud, anticipación, palabras como esas, y toma nota de ti mismo. ¿Estás en algunas de ellas respecto a algún evento futuro que pudiera pasar de una manera muy distinta, positivamente?  Con una respiración, permite que esa ansiedad se descargue a tierra saliendo del cuerpo.

Estoy usando palabras grandes como preocupación, ansiedad, anticipación, pero muchas veces existen muchas emociones sutiles, y muchas de ellas están estructuradas alrededor de esos “regalitos” de “No estás bien, nunca tendrás éxito porque…”  y entonces hay una creencia aceptada del mensaje “No estoy bien”, y hay muchas preocupaciones o emociones sutiles que provienen de ese mensaje y que son muy incorrectas.

Ahora toma otra respiración, relájate un poco más en este arraigo, y toma conciencia de ti mismo en el centro de tu cabeza. Sé que esto es todo nuevo, solo estamos empezando a señalar una toma de conciencia en esa cuarta capa de pensamiento donde estás manejando tranquilamente tu punto de atención; estás consciente, te das cuenta.  Encuentra esa emoción que eliges: aprecio, feliz, alguna emoción sencilla y luego relaja otra vez el cuerpo y sabe que muchos de esos pensamientos y emociones no tienen nada que ver contigo, no son tuyos, sino que son reacciones ante ese mundo tridimensional. Pueden estar protegiéndote, tal vez creando una anticipación de no conectarte con algo que te preocupa, que te hace sentir inseguro; mucho de esa naturaleza protectora de la emoción se basa en esos “regalitos”: “No estás bien”, que realmente no son exactos.

Ahora ten una percepción conciente. Nota que ese cordón de arraigo se está activando; ahora puedes dar un paso más: indícale al cordón de arraigo que se ocupe y se expanda con toda esa electricidad sin controlar del cuerpo (pausa). Ahora, toma conciencia de ti mismo y toma una respiración sin cambiar el arraigo, sin salir del centro de tu cabeza, sin cambiar tu percepción conciente de esta tranquila cuarta capa de pensamiento.  Permite que tus ojos se abran: ves la habitación. No “vayas a” la habitación, solo toma conciencia de que está allí.

Otra respiración. Y luego me gustaría que continúes estando así conciente, pero te pongas de pie. Ahora siente tus pies sobre el piso; es una cosa tonta, siente tus pies sobre el piso y cambia el peso de un pie al otro, como si te mecieras ida y vuelta.  Encuentra la estabilidad, flexiona ligeramente las rodillas y encuentra la estabilidad. Ten conciencia de ti mismo tomando conciencia. Separa los dedos de los pies, siente tus pies sobre el piso, y así arraigado hay una sensación de esta estabilidad de firmeza, tal vez de peso, empiezas a tener un peso en el cuerpo, algo así como “Aquí estoy yo”, de hecho es exactamente eso, aquí estás.  Estás empezando a ocupar tu cuerpo, una manera muy sencilla, donde mucho de esas palabras de preocupación, anticipación, ansiedad, enojo, frustración, esas emociones, muchas veces son miedos de otras personas.  Eso es la energía que te saca de tu cuerpo, y cuando tratas de volver a entrar no puedes hacerlo completamente  debido a esa energía de “no estás ok, no mereces” que está establecida allí.  Cuando empiezas a mandar a tierra las emociones y los pensamientos, mucha de esta energía es vieja, no tiene sentido, ni siquiera tiene una estructura racional, es solo electricidad estática y emoción.

Así, al sentir tus pies sobre el piso, tienes una sensación de “me gusto”, esa sensación de una emoción positiva; nota cómo tu cabeza parece volverse un poco más clara (pausa).

Esta es una gran herramienta. ¿Por qué grande?  Porque estas herramientas te permiten estabilizarte y empezar a definirte a ti mismo.  La nueva herramienta con que jugaremos, la rosa, te permite definir: “Este soy yo, estable, conciente, presente, con opción. Y ese teatro ahí afuera es realmente para mi entretenimiento, pero no necesito ir allí para experimentarlo, a menos que yo lo elija.”

Entonces, una respiración más, toma nota de ti mismo. En los próximos días, combina  el centro de tu cabeza, la conciencia desde la cuarta capa de pensamiento, y estar arraigado.  Nuevamente: cuando conduces tu coche, es un gran lugar para encontrar este espacio, porque eres tú y tu coche, y te permite estar muy en claro.  Pero estas herramientas son para deambular, son herramientas que te permiten estar sorprendido por la brusquedad de alguien, por sus palabras inadecuadas, y luego responder en lugar de ser sacado de tu espacio.

Entonces el arraigo es algo a que prestarle atención; puedes dejar caer tu cordón de arraigo, lo dejas bajar, nota cómo se siente y luego puedes instantáneamente arraigarte otra vez, algo con qué jugar también para familiarizarte.  Una herramienta tremenda, parte de quién eres, y te da la oportunidad de recordarte a ti mismo.

Pasaremos a la siguiente herramienta, el uso de la rosa.

 

Herramientas Fundamentales

Jim Self – Mastering Alchemy

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Parte 7 – La Rosa

Déjenme hablarles sobre una de las herramientas más valiosas en toda la caja de herramientas. Esto es para permitirles empezar a conocerse a sí mismos de un modo que sea a la vez cómodo y perceptivo.

Ustedes entraron a este cuerpo para tener una experiencia. Estaban muy alineados, tenían muy en claro este sistema interno de guía que les brindaba  dirección, pero a medida que crecemos, ese “mamá/papá/maestra/sacerdote”  en nuestra vida tiene una tendencia a decir: “Tenemos una idea mejor que la tuya. Hacemos esto y aquello; esto es verdad y esto no es verdad” y de niño uno acepta esto, por un lado, pero muchas veces hay algo que nos dice: “Esto no es verdad, no lo siento como bueno.” Y uno empieza a desarrollar un aspecto de su capacidad perceptiva, llamada segundo chakra, y este segundo chakra es donde vive la palabra clarisentencia, (N.T. sentir la energía) lo que significa “sentir el mundo que te rodea”, tener una sensación de lo que está pasando por medio de sentirlo.

A medida que fuiste creciendo y confiaste en esto (se toca el pecho), muchas veces empezó a volverse incómodo. Sentías que la gente decía una cosa, oías que decían una cosa, y sentías algo muy diferente.  Muchas veces las personas no tenían un sentido de fronteras, y entonces otra vez, el “mamá/papá/maestra/sacerdote” decía, “Eso no está bien, no estás haciendo las cosas bien” y ellos de algún modo se meten en el centro de tu cabeza. Pero también en tu sensitividad, estás realmente conciente de la gente que viola tu espacio, por así decirlo, acercándose demasiado, y muchas veces las energías de miedo y de incomodidad y por  las cosas que la gente acarrea consigo, cuando se meten en tu espacio no se siente nada bueno. Entonces una de las cosas que muchos de ustedes han hecho, es volverse un “escondedor”; han descubierto cómo protegerse de eso retirándose, algo así como cerrándose, porque lo que sentían no parecía bueno. Muchos otros no se mueven hacia ese estado de esconderse, pero al mismo tiempo son realmente conscientes, porque son lectores, leen con clarividencia, leen como clariaudientes, oyen palabras, pero este asunto de sentir es algo que se vuelve un mecanismo de defensa.

Ahora bien, este 2º chakra tiene un aspecto realmente interesante, hay algo como un sonar ubicado en el 2º chakra que envía una vibración que rebota en otra persona y regresa. Lee emociones; básicamente hace una pregunta muy clara: ¿qué es ese sentimiento?  Y así sale: enojado, contento, triste, feliz, tienes una sensación de toda la gente que te rodea, y te da una sensación de tu propia estabilidad. Pero muchas veces cuando esa sensación no parecía buena, y empezabas a sentirte abrumado con eso, y luego el “mamá/papá/maestra/sacerdote” decía: “No estás ok, qué es lo que anda mal en ti, no eres atractivo, no encajas, nunca serás inteligente”, de pronto empiezas a tener una incertidumbre respecto a ti mismo y esta sensación (se toca el 2º chakra) no ayudaba para nada. De modo que para poder protegerte de ser invalidado,  subías esta vibración un poco. Pero lo que realmente hacías era cambiar la pregunta. De modo que esta pregunta había sido, “¿Qué es ese sentimiento?” y luego la pregunta se volvió “¿Qué es ese sentimiento respecto a mí?”  El sonar funciona perfectamente, pero la respuesta viene de regreso: enojado, contento, triste, feliz, enojado, frustrado conmigo.  Entonces hay un inmenso error de percepción que se crea por tratar de estar seguro y protegerte; elegiste redefinir la característica que en realidad te trajo más información errónea.

De modo que ahora eres más maduro, más sabio, más interesado en definirte a ti mismo y encontrar tu bienestar, y esta herramienta (la rosa) empieza a ser algo que te permite una oportunidad de percibir una realidad sin sentir la realidad. No interrumpe tu capacidad para percibir y tomar una decisión,  sino que empezaremos a cambiar el sistema de mensajes de ese 2º chakra a donde le corresponde: ¿Qué es ese sentimiento?  Lo vamos a bajar de tono. Es enojo, pero es “Ah, reconozco ese enojo, pero no me abruma.” En realidad se va a detener justo allí al borde de esta rosa (extiende la mano con la rosa roja).

Entonces déjame explicar. Hay un aspecto de ti que se llama aura.  Todas las cosas vivientes energéticas del planeta tienen un aura. Es un campo de energía que contiene a la consciencia, tiene funcionalidad, sostiene la memoria, tiene percepción, muchos de los chakras y las herramientas dentro del campo de energía son lo que permitió que tu personalidad se estructure en esta aura.

Pero cuando tienes la energía de todos los demás moviéndose para adentro y para afuera, se vuelve bastante confuso hacer la pregunta y responder: “¿Quién soy?”  Entonces esta herramienta tiende a darte una oportunidad de definir dónde empiezas y dónde terminas. Realmente no es que haya un punto donde empiezas y terminas, sino que desde este punto estamos creando una delimitación, un punto de discernimiento que nos permite realmente crear un punto que dice: “Desde aquí hasta aquí soy yo (desde la rosa hasta el corazón) y todo lo demás es el teatro de Shakespeare para entretenerme.”

No vas a andar caminando por ahí con una rosa, sino que vamos a crear un concepto como imagen mental.  Esta rosa es una herramienta significativa, de la que hablaremos en otro momento. Lo que quiero que hagas es pensar cómo es una rosa. Yo sostengo una aquí para ti, de modo que tienes la capacidad de decir, “Ah, sí, ya sé.”  De modo que cierra los ojos durante un minuto y ves esta rosa.  O ves una rosa que está en el jardín, o que viste en un negocio o una tienda, pero crea aquí mismo una imagen mental, un cuadro de una rosa. Aférrate a eso.

Abre los ojos y déjame explicarte lo que vamos a hacer. Tomaremos esta rosa que has creado como una imagen mental y la vamos a poner justo allí afuera al borde del aura. Ahora bien, ¿cómo encuentras el borde del aura? Es relativamente sencillo, más o menos, si extiendes la mano frente a ti y luego giras la palma de la mano hacia ti, aproximadamente allí es donde queda el borde de tu aura.  Para las personas que se pasan mucho tiempo en el futuro, va a estar un poco más afuera. Para  los que son historiadores, o los que se preocupan por el pasado, “No fui yo, yo no hice eso, por qué me acusaron”, y ponen mucha atención en su pasado, esta energía se ubica un poco más cerca, y se mueve más hacia atrás de ustedes.  El borde del aura está todo alrededor, por encima de la cabeza, por debajo de los pies.  De modo que vamos a crear este concepto de una rosa, y vamos a colocar la rosa justo aquí afuera en el borde del aura. Todo desde la rosa hasta mí, es quien yo soy. Todo desde la rosa hacia afuera, es el teatro.

Ahora bien; esta rosa no es un muro ni un mecanismo de defensa que empuja afuera a la gente; no se requiere fuerza; hace su trabajo muy eficazmente. Dice, efectivamente, que todo lo de aquel lado se queda de ese lado, y quien yo soy se queda de este lado. De modo que crean esta rosa – vean si pueden hacer esto por sí mismos – lleven la mano y colóquenla allí afuera frente a ustedes, giren su palma hacia sí y sosténganla allí afuera, y tengan la sensación de crear una rosa, o sea, tómenla y la ponen entre sus dedos. Imaginen, simulen; otórguense mucho lugar para simular, porque es un lugar donde ustedes crean, pero también es el lugar donde fueron acallados muy temprano en su vida. “Deja de inventar historias, deja de mentir, deja de… deja de… deja.”  Entonces ustedes dijeron “Está bien.”  Y su imaginación funciona, pero no es algo a  lo que prestan atención.

De modo que esta rosa está allí afuera justo en el borde del aura y lo que me gustaría que hagan es estar en el centro de su cabeza, tomar una respiración y llevar su atención a este lado de la rosa (señala hacia adentro), solo quédense de este lado de la rosa, este lado es su espacio creativo. Todo lo de allá no les pertenece, pero está allí para ser observado y elegir; pero yo estoy aquí, justo aquí (adentro).

Esta rosa no ocupa un solo punto frente a ustedes; se mueve todo alrededor de su campo de energía, y entonces, esto es donde estoy yo, todo esto, esto soy yo, toda esta distancia, crea un círculo a su alrededor. También crea el círculo a su alrededor en esta dirección (vertical). De modo que lleven su atención a este lado de la rosa, traigan su percepción conciente a este lado de la rosa.

Ahora cierren los ojos y quédense de su lado de la rosa y tomen nota de sí mismos. Arraigados, en el centro de su cabeza, en un estado más tranquilo, no necesitan pensar mucho sino solo tomar conciencia: Este soy yo. Tengan esa sensación.  Luego abran los ojos.

Algunos me han dicho: “¿Si tuvieras que dejar todas tus herramientas menos una?” – no funciona así realmente –  pero desde el punto de vista desde el cual ustedes están jugando esta es una de las herramientas más importantes en toda la caja.  Esta rosa les da la capacidad de permitir que el mundo sea ruidoso allí afuera. No es correcto llamar a esta rosa una rosa de protección, pero para este propósito hará eso.

Lo que pasa es que esas emociones, esas iras y frustraciones del mundo están allí afuera; si tomas la decisión de que “Eso está allí afuera para ser observado, y todo lo que está allí afuera se detiene en esta rosa.”  Si creas ese espacio y  decides “No voy a permitir esas emociones, las observaré pero no necesito sentirlas,” especialmente en ese espacio donde soy un escondedor o un empático y estoy constantemente  cuidando mi seguridad, si permites que este sea el punto desde donde puedes percibir empáticamente pero no necesitas sentir lo que estás percibiendo para entenderlo, puedes empezar a tomar conciencia de ello, una sensación muy sutil, empáticamente, pero no necesitas ser abrumado por las emociones que otra gente lleva consigo.

Entonces este primer aspecto de esta rosa es un medio de delimitación, de conservar todo lo de allí para observación – a menos que elijas comprometerte en eso. “Estoy bien aquí adentro”.  En este espacio realmente hay años de energías ajenas, pero puedo empezar a sacarlas afuera, en tanto antes se reforzaban una y otra y otra vez.

Entonces, el primer aspecto de esta rosa es crearla, sostenerla allí y estar de tu lado. Luego hay una segunda parte de esto, que funciona bastante bien.  Cuando otra gente se te acerca, ellos también tienen un borde de su campo de energía, y muchas veces no saben cómo manejar su campo de energía, y se introducen directamente en tu espacio. En el pasado, eso es lo que has permitido. Pero ahora, cuando estás cerca de personas que no se manejan bien, y empiezan a caminar hacia ti, una cosa que sucede es que si juegas con la rosa desde este punto de vista, te quedas de tu lado y al acercarse el otro, simplemente mueves tu rosa hacia atrás hacia ti.  Más o menos, estás colapsando tu campo de energía hacia un espacio más ajustado, aunque no se siente ajustado, y a medida que el otro se acerca tú mantienes tu rosa a mitad de la distancia entre el otro y tú.  El otro da otro paso, tú la mueves hacia atrás. Da otro paso, la mueves hacia atrás.  Puede llegar a la punta de tu nariz, y tú puedes quedarte de tu lado de la rosa (lleva la rosa a su propia nariz). Cuando el otro retrocede tú la mueves hacia afuera, la mueves, la mueves. El otro sigue moviéndose y tú sencillamente sostienes la rosa al borde de tu aura: Este soy yo.

Alguien camina muy cerca, tú la mueves hacia ti.  Ya tienes una sensación de esto, pero no es algo que las personas entiendan conscientemente e intelectualmente.  Sencillamente la mueves a la mitad de la distancia.  La clave es quedarte de tu lado; permitir que el otro sea quien es, en tanto tú defines y permites quién eres tú.  Ahora bien, esta es una herramienta muy potente y requiere práctica. Permítanme mostrarles un video que hicimos en un taller, que les dará otra sensación de esta rosa. Pero repito que desde mi punto de vista esta es una de las herramientas más valiosas e importantes con que pueden jugar.  Vean este video y luego les daré un poco más de información. (Para quien desee ver el video en Youtube, en inglés,  con el enlace dado en el comienzo de este texto, la práctica de taller está entre los minutos 16.40 y 26.30 ).

Traducción del Video con la demostración de la Rosa, profesor Jim Self y una estudiante.

J ¿Sabes dónde empiezas y terminas?

E: No, no realmente.

J: No, incluso cuando les pregunte, ustedes calcularán dónde empiezan y terminan; empezamos con ella.  Lo que haremos es: yo daré un paso, y te preguntaré si estoy demasiado cerca. Ahora bien; no te pones fuerte ni dura, estás cooperando. Quieres saber dónde empiezas y terminas, si quieres saberlo el juego cambia. Solo observa (da unos pasos acercándose). ¿Qué tal?

Ahora bien, ella ya está un poco desafiante, ustedes la están mirando (todos se ríen). Solo vamos a jugar, y esto es real para ti. Entonces, ¿no es demasiado cerca? (da un paso más) ¿Qué tal?

E: Diferente. Es un poco más cerca.

  1. OK, entonces un poco más cerca. ¿Y ustedes qué notaron?  Ajá, un poco de movimiento, sigan observando. ¿OK?

Estamos pasando un buen rato. OK. (Da algunos pasos acercándose) ¿Qué tal esto?

  1. Está bien.

J: (mira a los demás) ¿Dejó de respirar? ¿Se bamboleó un poquito?  Veamos. ¿Estoy demasiado cerca?

E (Ella mira al vacío y dice)  No, no demasiado.

  1. Pero me estoy acercando más, ¿no?

E: (se ríe): Sí ¡más cerca!

J: OK, Ok, y ¿qué te pasa cuando me acerco más?

E: Un acuerdo, estamos compartiendo.

J.: OK, estamos en un acuerdo, estamos jugando con esto.

Es un acuerdo, pero no tanto. En cierto modo, te estoy invadiendo. Solo que estoy siendo agradable.

E: Digo que es un acuerdo porque está bien, vamos a acercarnos, ene este espacio, pero bueno, probablemente, (pone cara de que está bien; luego, de que no sabe qué viene después)

J: OK, pero ¿qué pasa si no sabes quién soy yo? Acabas de encontrarte conmigo.

E: Me gustaría detenerte.

J: Ella querría hacer algo para detenerme. Entonces, ¿estoy demasiado cerca?

E: No.

J: (da unos pasos más) Veamos con esto.

E: se siente como una amenaza.

J: Una amenaza. ¿Ustedes alguna vez estuvieron en un espacio como este con alguien?  Pero yo soy un buen tipo. OK. ¿Estoy demasiado cerca?

E: Ehhh, no. Cada vez que hay una pausa, me da ocasión de pensar que estoy segura.

J: OK. Estamos tratando de calcular dónde empiezas y terminas. (Da un paso pequeño) ¿Qué tal esto?  ¿Estoy demasiado cerca? (ella se ríe)  Digo, en relación a si saldrías huyendo.  OK, no demasiado cerca, todavía hay esperanza.  (Se acerca otro paso más) ¿Qué pasa cuando hago esto? ¿Lo aceptarías?

E: Esto es un poco raro.

J: ¿Dirías que estoy en tu espacio ahora?

E: (da un paso atrás y asiente)

J: OK. Socialmente es así.  Bien, vuelve aquí (ella recupera la distancia) Bien. Diremos que aquí mismo, en esta distancia, es donde empieza tu campo de energía y cuando hago esto (se balancea hacia adelante) quedo dentro de tu espacio. ¿Y qué pasa cuando hago esto? (se balancea hacia atrás)

E: Está mejor.

J: ¡Está mejor! ¿Interesante?  Entonces estoy aquí mismo, y (da un paso adelante)  ¿Qué piensas  del sexo?  – ¡Aterrorizada!  (Todos ríen) ¿Alguna vez les pasó esto?  Que alguien dice algo inapropiado o que no corresponde a su espacio. Pero ella está siendo muy amable, en realidad le gustaría salir corriendo si pudiera. (Se retira algunos pasos). Bien, me voy a parar aquí, ¿qué tal aquí? ¿Está mejor? (ella asiente con la cabeza).

Bien. Señalo este lugar (extiende los brazos), aquí es donde su campo empieza y termina.  Ahora bien, ustedes tienen un campo de energía, y básicamente si extienden la mano hacia adelante y giran la palma así, allí es el lugar donde aproximadamente empieza su campo de energía. Extiende tus manos y gira tus palmas, cerca de las mías. Justo por aquí.  Bien. En cuanto me paso de esta línea, ella empieza a asustarse.  Ustedes también. ¿Tiene sentido?  Si ustedes pueden tener aquí lo que llamaremos una rosa – en un minuto les muestro – y todas las cosas que se meten en el espacio de ustedes hacerlas quedar del otro lado de la rosa, ¿no sería una experiencia  útil? Entonces juguemos a esto. (Extrae una rosa roja de un florero cercano)  ¡Sucede que dispongo de una rosa! Toma esto, sostén la rosa con el brazo extendido, buscamos el final de tu espacio, no te pongas demasiado rígida. Si usamos la lógica, mi espacio tendría que llegar hasta aquí (Jim extiende el brazo, queda justo hasta donde llega el brazo de ella).

Bien, en esto hay dos reglas, dos maneras de hacerlo funcionar. Tú vas a sostener esta rosa; la primera regla es: tú permaneces de tu lado de la rosa. No vienes a mi lado de la rosa. Yo soy insignificante; soy el teatro de Shakespeare. La segunda regla para que esto funcione es que cada vez que yo doy un paso hacia ti, tú conservas la rosa a mitad  de la distancia entre tú y yo.  Vean lo que quiero decir: doy un paso (empuja la rosa que ella sostiene que retrocede hasta el punto medio entre los dos). Doy otro paso, 50%. (Jim se aparta varios pasos)  Entonces, sin que yo te ayude (suelta la rosa), debes estar cómoda, arraigada, centro de tu cabeza (ella asiente cada vez)  Ahora bien: vigila tu rosa, no me mires a mí, pero me ves avanzando, ¿sí?

Doy un paso; un poco más cerca (ella mueve la rosa hacia atrás). ¿Qué tal está esto? ¿Estoy demasiado cerca aquí? (Ella niega con la cabeza) OK. Un paso más. ¿Estoy demasiado cerca? (Ella niega)  ¿Es diferente de como fue un minuto atrás?  (No)  OK, otro paso más cerca. ¿Qué tal esto? ¿Estás cómoda?

E: Sí, está bien.

J: ¿Seguro? Hace unos minutos esto no era cómodo.

E: No, está bien.

J: OK, otro paso. (Están muy cerca) Ahora bien, a ti no te importa, allí estás tú, y yo estoy aquí afuera. ¿Qué tal?

E: Está bien.

J: OK, un paso más. (Casi se tocan) Ahora voy a empezar a retroceder, tú mueves la rosa hacia afuera, 50%, otra vez 50%, (va dando pasos hacia atrás), sigue, sigue.  Ahora detente. No te importa qué hace el teatro de Shakespeare aquí afuera; solo te ocupas de eso (señala la rosa).  ¿Tiene sentido?  (Toma la rosa)

OK, ahora lo vamos a hacer un poco diferente. (Le muestra la rosa y la deja en la mesa del florero). Uno no anda por ahí así. (Empieza a dar pasos hacia adelante mientras habla) Lo que sucede ahora es que empieza a volverse una experiencia automática. No importa dónde esté yo, esa rosa da toda la vuelta a tu alrededor (él camina alrededor de la estudiante, muy cerca) tú la sostienes y la rosa da toda la vuelta. Sabes exactamente dónde estoy, sabes cuán cerca estoy, tienes toda la sensación de dónde estoy, y no importa qué soy. (Ella asiente con la cabeza)

Mírenla: ¿Está diferente de cuando me acerqué la primera vez? Ahora bien: eso sería, arraigados, presentes, centro de la cabeza, 4º capa de pensamiento, sostener la rosa.  Con ese cambio, les hago una pregunta: tomen nota de sí mismos ahora, ¿se están sintiendo diferentes, más cómodos, más seguros – palabra rara aquí – pero hay algo distinto en su energía en este momento?

¿Interesante? (a ella) No te vayas todavía.  ¿Recuerdan que dije que íbamos a sacar afuera estas vibraciones de su espacio, a las que están aferrados y las llevan en su mochila?  Acaban de sacar unas cuantas. No tienen idea de qué es lo que sacaron, pero ¿se sienten más cómodos consigo mismos ahora que cuando entraron acá? Y todavía no terminamos.

Entonces, si salieras a la calle ahora, ¿podrías hacer esto mismo? (se le acerca mucho y luego se retira) ¿Sería útil hacer esto? ¿Cómo te sientes?  ¿Te sientes arraigada, un poco más presente? ¿Más conciente de ti misma que lo que podrías haber estado antes?

E: Sí, me siento así.

J.: OK, funciona bien. Desde ahora, si puedes manejar esto, podrías vivir tu vida sacando todo eso afuera, ¿cambiaría esto tu manera de tratarte con la gente?  ¿Te daría más espacio para crear lo que tú querrías?  (Ella asiente con la cabeza)  OK, grandioso, grandioso!  ¡Gracias, gracias!

(sigue la explicación)

Espero que haya sido de ayuda.  Ustedes vieron a la mujer un poco inquieta cuanto más me acercaba yo, y más cerca aún; pero una vez que ella tuvo su rosa, ¿vieron su cara cuando yo caminaba hacia ella, retrocedía, caminaba a su alrededor?  Ella estaba estable, clara, conciente, y si se fijaron en sus ojos y su rostro, ella estaba muy presente en su cuerpo.  De modo que esta rosa les permite estar más cómodos en su espacio.

Mi sugerencia: jueguen con su rosa. Una de las mejores maneras es ir al supermercado, conseguir un carrito, no compren nada la primera vez que van, coloquen su rosa en su lugar y lleven el carrito y recorran el mercado conscientes de su rosa. A medida que pasan cerca de las personas, lo que sucederá es que ellas los mirarán, sonreirán, ustedes estarán muy concientes de ellos aunque ellos no tengan idea de por qué les prestan atención a ustedes.

Todo el tiempo, cuando se acercan a alguien, retroceden su rosa; al alejarse avanzan su rosa; cuando pasan al lado de alguien, retroceden su rosa.  Presten atención a la rosa: están anclando este proceso. Es un espacio de juego; jueguen a menudo. Vuelvan afuera del mercado, evalúen lo que sucedió. Regresen al mercado, hagan sus compras, recorran, y cuando están hablando con la cajera sostienen su rosa. “Hola, ¿cómo le va?  ¿Ha tenido un buen día? Qué lindo estuvo el tiempo.”  El otro no presta atención a la conversación, solo están conversando con el otro, pero están de su lado de la rosa y la conversación está del otro lado. Tomen nota de sí mismos, habrá una sensación de calma, pero más que eso empezará a haber una percepción conciente, “aquí estoy, estoy conversando, estoy ocupado con eso.”

En esos círculos concéntricos en que nos movemos alejándonos de nosotros, esto también permite empezar a estabilizar su presencia, empezar a notar, aquí, tranquilamente, sin ir allá.

Y en tercer lugar sugeriría que, si tienen una relación, esposo/esposa, jueguen el juego. El otro dirá: “¿Qué está pasando? ¡Hay algo diferente!”  “Ah, sí, es solo que estoy jugando con mi rosa.” Si lo deseas, le explicas lo que estás haciendo.  En el trabajo colocas tu rosa; tienes conversaciones, vas a reuniones: lleva tu rosa puesta, nota cuánto más atento y conciente estás de lo que está pasando.

Vas a descubrir que estas herramientas, centro de tu cabeza, arraigo, percibir desde la cuarta capa de pensamiento, quedarte de tu lado de la rosa, van a permitirte un nivel de comodidad que al principio incluso puede resultar raro, porque es como “Vaya, no estoy ansioso, no tengo miedo, hoy me siento bien.”  Y empezarás a encontrar que el mundo es muy ruidoso pero ese ruido no tiene nada que ver contigo en términos reales.  De modo que es una de las herramientas más potentes con que puedes jugar; crea la imagen mental, crea el punto de delimitación, “Este soy yo, eso es el teatro” y observa qué sucede.

Enseñamos esta herramienta en los niveles 1 y 2 de del curso de Mastering Alchemy; se empieza a jugar con ellas en cuanto a la estabilidad, la presencia, la percepción conciente, y realmente expande tu espacio considerablemente.

De modo que jueguen con esta herramienta, creo que encontrarán que empieza a remodelar su realidad.

Transcripción del video y traducción: M. Cristina Cáffaro

www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar

Para quienes deseen hacer la práctica, el audio de este texto está grabado y se puede escuchar o descargar en:   https://soundcloud.com/user-432200915/parte-

 

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