Herramientas para el Cambio – Parte 5 – Capas de Pensamiento – Jim Self

Herramientas Fundamentales

Jim Self – Mastering Alchemy

https://masteringalchemy.com/content/fundamental-tools-5-layers-thought

5 – Capas de Pensamiento

Hablemos de cómo piensas. No de lo que piensas, sino de cómo piensas. Verás: cuando empiezas a estar en el centro de tu cabeza, anclado, empiezas a definir el borde de tu espacio y te estableces en tiempo presente, empiezas a darte cuenta de cómo procesas el pensamiento, de cómo piensas pensamientos.

Hay distintas capas de pensamiento, y en esa realidad de tercera dimensión, muchas veces ves lo que vamos a llamar una capa de pensamiento. Te encontrarás con gente que piensa en – llamémoslo así – una capa de pensamiento: hablan sin parar, no dicen nada, simplemente hablan y hablan y hablan, y es interesante que si interrumpes a este tipo de persona y le dices, “Oh, lo siento. Sigue, termina lo que decías,” ¡no pueden hacerlo!  Una vez interrumpidos no pueden recordar lo que estaban diciendo un momento atrás.  Y si le dices, “Bueno, estabas hablando de los Ducks” (N.T. equipo deportivo) “Ah, Ah, sí” y empiezan otra vez y hablan y hablan y hablan, sin darse cuenta de sí mismos, solo en movimiento en esta realidad tridimensional que ya mencionamos. Estamos en movimiento: miras al mundo exterior buscando aprobación, validación, aceptación, te involucras con ese mundo tridimensional en ese contexto de preguntar básicamente: “¿Estoy bien?”

Ahora bien, muchas veces una persona en esa segunda capa de pensamiento sigue hablando y hablando y hablando porque, si puede distraerte, si puede decirte algo interesante, tal vez te guste.  Ahora si le haces esa pregunta, eso no sería conversación, pero cuando te fijas en lo que está pasando con quién es, esa especie de necesidad de estar allí afuera y ser visto suele ser un mecanismo de defensa; un lugar para esconderse. Me verás.

Esta próxima capa de pensamiento es la que ocupamos en uno u otro aspecto de nuestra vida, y la mayoría de las personas en 3ª dimensión lo hacen muy a menudo, y es la capa de pensamiento que nos tiene pensando en un futuro.  “Bueno, veamos, ¿debería ir hoy a la tienda, o ir mañana?”  Hay una inclinación hacia el futuro, una consideración y un proceso de pensamiento, pero el pensamiento está afuera adelante de la persona.

Ahora bien; todos hacemos eso, cuando tratamos de tomar una decisión, o si estamos conduciendo el coche,” ¿iré primero a la tienda, o debiera ir primero a otro lado? ¿A cargar nafta?”  Todos hacemos eso.  Pero cuando uno empieza a estar en el centro de su cabeza, al empezar a dominar un poco más el cómo nos manejamos, uno empieza a pensar esos mismos pensamientos desde la 4ª capa de pensamiento; empieza a tener una curiosidad en las consideraciones, algo así como: “Bueno, a ver, en el tiempo presente, ¿cuál sería la mejor cosa para hacer? ¿Podría hacer esto o podría hacer aquello?”  Uno está eligiendo, no está reaccionando, no está apurado, no está inclinándose hacia su futuro.

Entonces esta 4ª capa de pensamiento es un lugar que yo definiría como sopesar, ponderar, o sea estar curioso, realmente curioso sin realmente hacer una pregunta; es el espacio en que uno dice, “Vaya, me pregunto cómo funciona”, pero no se necesita respuesta, uno quiere la respuesta pero no la necesita.  Es un lugar en el que uno observa, hace la pregunta, y permite que la pregunta llegue a donde se formuló.

Ahora bien, este concepto va a sonar raro para muchos.  La respuesta reside donde la pregunta se hizo.  Pero cuando uno empieza a estar arraigado, centrado, muy presente, empezará a descubrir, como ya he dicho un par de veces, que todas las cosas vienen a uno. No se necesita ir hacia afuera externamente para encontrar algo. De hecho, la mayoría de las veces uno va afuera a encontrar algo, hace la pregunta, y para cuando trae de vuelta la pregunta a través de tiempo y espacio, la respuesta será diferente de lo que encontró realmente allá afuera, y entonces cuando uno puede hacer la pregunta y permitir que la respuesta esté allí mismo sin la necesidad, sin inclinarse hacia el futuro, sin necesitar la respuesta, uno va a encontrar una gran variedad de percepciones concientes que acuden a su espacio.

También van a descubrir que esta palabra “discernimiento” es algo de lo que se vuelven conscientes.  Se dan cuenta de las múltiples elecciones entre las respuestas, “puedo girar a la izquierda e ir a la tienda o puedo girar a la derecha a cargar nafta,” y de algún modo no importa, simplemente lo observan. Aquí sucede algo; empiezan a tener una respuesta, y la respuesta reside en lo que saben.

Ahora bien, este saber es algo que abordamos en nivel 1 y nivel 2 mucho más, en Mastering Alchemy, pero este saber es donde ustedes simplemente saben que la respuesta llega para la pregunta formulada. Llega de una manera que de algún modo les da opción de jugar.

Entonces esta 4ª capa de pensamiento es un lugar que permite una oportunidad de experimentar en su espacio para que venga, para que se permita la experiencia. También da opciones múltiples, que muchas veces cuando tengo necesidad, cómo funciona esto, solo acepto lo que venga, es una respuesta expeditiva.  Entonces esta 4ª capa de pensamiento es en realidad un lugar silencioso y que permite.

A medida que empiezan a jugar más conscientemente, se sienten más cómodos consigo mismos permitiendo que el mundo sea el Teatro de Shakespeare y ustedes elijan sus oportunidades. Por ejemplo, meditar empieza a ser un lugar donde hay un silencio en aumento.

La 5ª capa de pensamiento es un lugar que requiere alguna atención y preparación; no llega simplemente al empezar a saber qué es, sino que esta 5ª capa es un lugar donde uno no piensa pensamientos en la parte frontal de la cabeza, no piensa pensamientos “en voz alta” dentro de la cabeza. Es como “Oh, qué debo hacer, me pregunto qué debo hacer”.  No es estar hablando con uno mismo, volviendo a la 4ª capa de pensamiento; uno está curioso pero no está hablando consigo mismo.  En esta 5ª capa de pensamiento se vuelve muy silencioso y no hay charla con uno mismo en absoluto, y sin embargo en el trasfondo uno está muy consciente de sí mismo pensando, pero el pensamiento es muy silencioso. Si alguna vez han tenido una meditación sensacional, de esas que se sientan durante un par de horas y cuando están listos para levantarse se preguntan por qué no hacen eso todo el tiempo, cuando llegan a ese lugar en que están conscientes de estar conscientes de su pensamiento pero no son ustedes pensando en la parte frontal de la cabeza con palabras que suenan allí.

Entonces, el lugar que más nos interesa aquí es estar conscientes de esta 3ª capa de pensamiento que los hace inclinarse hacia el futuro, inclinarse  por así decir,  pero es una sensación de lo que debieran hacer.  En realidad se siente, cuando están conscientes de ello, como si estuvieran inclinándose; si se pueden volver hacia atrás permiten la respuesta. ¿Pueden volver hacia atrás y solo estar curiosos sin realmente comprometerse en lo que sucede, en lo que necesitan?  Al no hacer realmente la pregunta en voz alta van a encontrar que en el cuerpo ocurre una quietud. Van a descubrir que no es solo al sentarse en un espacio de meditación; es como andar por ahí arraigado, observando, en espacio presente, y así tratar con el mundo a su alrededor.

Entonces juguemos con esto un poquito, si lo permiten. Recuéstense en su asiento (pausa) y con los ojos abiertos estén en el centro de su cabeza. Ahora bien: noten si pueden estar en el centro de su cabeza. Es simplemente en el centro de su cabeza, detrás de sus ojos; miren al cuarto a su alrededor, vean el cuarto desde detrás de sus ojos, y al hacerlo noten cuán tranquilos pueden llegar a estar. Ahora bien, puede haber pensamiento, puede haber movimiento. Muchas veces este es el espacio donde empiezan a aquietarse, tal vez a entrar en meditación, y tan pronto como empiezan a obtener este silencio, aparece todo ese ruido en su cabeza; y se levantan y van a comprar las papas fritas para algo que van a hacer al día siguiente, y se movieron fuera de ese espacio.

Aquí suceden dos cosas. Quién está en el centro de tu cabeza, pero más específicamente todo este ruido que está en esas capas segunda y tercera de pensamiento. Mucho de ese ruido ni siquiera eres tú pensando, pero ya miraremos un poco eso.  Pero aquí está ese ruido, distrayéndote.

Entonces, toma una respiración, otra vez, centro de la cabeza, y respira cerrando los ojos. Al tener otra vez los ojos cerrados nota si estás en el centro de tu cabeza, y si estás en el centro de tu cabeza, toma nota del ruido, nota tu pensamiento, nota todo el movimiento que hay.  Ahora, te pido que te sientes aquí durante 30 segundos y lo que me gustaría es que tomes nota de ti mismo. No cambies nada; toma nota de cuán rápidamente tu pensamiento se aleja de ti (30 segundos de pausa).

Ahora bien, otra respiración y ¿estás todavía en el centro de tu cabeza?  ¿O el ruido y los pensamientos te distrajeron? ¿Te encontraste pensando sobre mañana, pensando en lo que hiciste ayer, o algo así?  Otra vez: ve al centro de tu cabeza, esto no se puede hacer mal, pero hay mucha distracción en el centro de tu cabeza, cuando tu hábito es mirar tu mundo desde esa tercera capa de pensamiento. Otra respiración (15 segundos de pausa).

Pon tu intención en mover tu atención hacia esta cuarta capa de pensamiento. Esta cuarta capa es donde te preguntas, o sea, “me pregunto cómo funciona eso”, pero no necesitas una respuesta. Esta cuarta capa de pensamiento es silenciosa, te permite pensar en palabras pero las palabras no inclinan; no hay necesidad; curiosidad sí pero no necesidad.

Puede que descubras que quieres tomar una respiración un poco más profunda. El cuerpo te dice, “No he estado allí a menudo.”  (pausa)  Otra vez, curioso, esto no es una meditación profunda, no es una gran lección; solo es empezar a tomar conciencia.

Centro de tu cabeza. Tranquilo. No hay necesidad; no necesitas nada.  Estás sentado en tu silla, quieto, en el centro de tu cabeza  (Pausa 25 segundos)

Toma nota de ti mismo tomando nota de ti (pausa)  y sin usar palabras, permite al cuerpo que se relaje un poco más en la silla, y toma otra respiración. (pausa 25 segundos)

Ahora bien, me oirás decir a menudo: Permite la emoción que se sienta bien. No se piensa realmente una emoción. Escuchen: solo permitimos las emociones que se sienten bien. Tal vez algo como “me gusto”, “feliz”, o podría ser “agradecido” o “aprecio”. Simplemente una emoción sin pensarlo, solo darse cuenta de ella. Y luego, cuando te das cuenta, no hay un pensamiento adicional, solo aprecio y quietud. (pausa)

Centro de tu cabeza, tranquilo, darse cuenta, no hay necesidades. Aquí estoy, sentado aquí, tranquilo, con una sensación agradable (pausa).   Otra respiración. Puede que notes que el cuerpo necesita tomar respiraciones un poco más profundas.  Todos se fueron. En cierto modo este es territorio sin mapas para el cuerpo; no pasas mucho tiempo aquí.  Tal vez algunos sí, pero en general cuando uno empieza a re-crearse a sí mismo, realinearse, reconstruirse, re-membrarse, sucede en esta quietud (pausa).  Y uno puede notar esa sensación sin siquiera ponerle un rótulo (pausa).  Ahora, ¿puedes notar si te estás distrayendo?  Es muy posible.

Al aquietarse, ocurre otra circunstancia. Muchos de esos pensamientos ruidosos empiezan a asomar a la superficie para que los dejes ir como burbujas atrapadas bajo el agua. Tan pronto como los sueltas, suben y se disipan. Entonces puede haber pensamientos que distraen; esto puede ser las personas en el medio de tu cabeza, o también puede ser un recuerdo de tercer grado, está allí, es solo que nunca estuviste tan tranquilo como para soltarlo. Otra respiración (pausa).

Ahora te reinicias. Nota si esos pensamientos están allí. Permítelos y luego intencionalmente te traes a esa tranquila cuarta capa de pensamiento donde te das cuenta de que no necesitas nada (pausa). Esto es el comienzo de crear el espacio para permitir que todo venga a ti.  No viene en el “yo necesito”; viene en “me gustaría crear, me gustaría experimentar, me gustaría tener,” pero no es una necesidad; no proviene de una carencia, o un miedo, o algún nivel de apuro.  Otra respiración (pausa).

Toma nota otra vez; conciente de ti mismo, en el centro de tu cabeza. Nota la habitación donde estás sentado con los ojos cerrados; simplemente ves la puerta, el piso, la silla, y no hay ningún movimiento de apartarte de ti. Solo observas desde el centro de tu cabeza, detrás de tus ojos. No hay necesidad; los pensamientos que surgen como burbujas se están yendo. Y está la sensación: me gusto. Aprecio.  Algún sentimiento que se sienta bien. (pausa 30 segundos)

Otra vez, nota si estás en un pensamiento. Es muy probable que lo estés. Porque cuando te quedas en silencio empiezas a notar cuán ruidoso  eres. Y eso no es ni bueno ni malo, es simplemente ruido. Ese ruido es la energía de otras personas que pasa a través de ti. Cuando no sé dónde existo, dónde empiezo y termino, metafóricamente, dónde está el final de mi espacio, dónde está el centro de mi cabeza, dónde existo en un cuerpo, ese ruido no tiene limitaciones de definición; simplemente pasa a través de ti.  Muy distractivo, en general, pero cuando uno se aquieta es muy difícil mantener la quietud porque el ruido es bastante fuerte.  Otra respiración.  Y otra vez, esa cuarta capa de pensamiento, si te has distraído con el ruido, si has caído fuera de la cuarta capa de pensamiento. No es problema.  Solo incomodidad.  Entonces cuando notas el ruido, pon tu intención en regresar a la cuarta capa. No necesitas nada. Estás tranquilo. Estás feliz. O encuentra una emoción, la palabra de una sensación que te sea cómoda, que puedas empezar a tener como sensación a la que “ir hacia”. No te aleja. Tal vez algo como aprecio. Aprecio por nada; aprecio por todo; simplemente aprecio. Crea una palabra que te permita tener un punto de anclaje en una emoción que sea cómoda, agradable, disfrutable, y sin embargo no te comprometa.

Muy bien, cuarta capa de pensamiento, quietud, centro de tu cabeza  (pausa) sin tener ningún pensamiento.  ¿Qué te parece este espacio?  ¿Sería este un espacio que te gustaría empezar a experimentar conscientemente, manejar a voluntad, a tu elección?  No se supone que sea un espacio a donde ir, se entiende como un espacio de vivir, de caminar por ahí, de elegir tu vida.  No es difícil dominar esto, pero si no sabes que existe, si no tienes anclada una referencia a esta cuarta capa de pensamiento… No hay necesidad, es tranquilo, tienes una sensación cómoda mientras estás conciente de ti mismo en el centro de tu cabeza (pausa).

Desde el centro de tu cabeza, sin prestar realmente atención, ¿podrías permitir que tus dedos de los pies se muevan?  Sin “ir a” los dedos; no hay necesidad de pensarlo. ¿Puedes permitir que se muevan los dedos y permanecer en el centro de tu cabeza? (pausa)

Cuarta capa de pensamiento. Tranquilo, muy presente, no hay necesidad, y tengo una sensación cómoda para anclar este trabajo. Ahora en un momento les voy a pedir quedarse aquí y luego les pediré que abran los ojos y tomen conciencia de la habitación donde están; pero dentro de un momento.

Ahora noten otra vez: tranquilo, cuarta capa de pensamiento, no hay un inclinarse; si tienen una pregunta, se formula y la respuesta empieza a llegar a ustedes, no se necesita salir de uno mismo hacia esa tercera capa de pensamiento y hacia el mundo exterior.

Ahora bien: nuevamente, permite que se muevan los dedos de los pies sin que sea una distracción, solo notas que los dedos se mueven, y luego desde el centro de tu cabeza, sin cambiar nada, toma conciencia de la habitación donde estás sentado, y otra vez, sin ir a la puerta o a la mesa o al piso o al techo, simplemente nota la habitación desde el centro de tu cabeza. Cuarta capa de pensamiento, emoción agradable, y toma conciencia de la emoción y permite que tus ojos se abran pero no veas nada; la habitación está allí, pero deja que esté fuera de foco, y toma conciencia de estar tranquilo y en una emoción agradable.  Y luego con la siguiente respiración, permite que los ojos observen la habitación mientras mantienes esa emoción tranquila y agradable desde el centro de tu cabeza, observando la habitación.  Puedes mover los dedos de los pies y las manos, sin dejar este espacio; simplemente ves si puedes hacer pequeños movimientos en el cuerpo y sin embargo conservas  la conciencia.

Ahora bien; este es un espacio de deambular, es un espacio de vivir tu vida, es un espacio de empezar a entrar en la maestría de ti mismo. No es un espacio complejo pero,  como el centro de tu cabeza, esto requiere un poquito de atención.

Otra vez, durante un par de días, practica estar en el centro de tu cabeza y mientras conduces fíjate si puedes eliminar los pensamientos.  No es por medio de moverlos hacia afuera; es trayendo tu punto de atención a una cuarta capa de pensamiento.

Se ha hecho mucho trabajo para limpiar, y discutir, y empujar en contra, y preocuparse de algo que no está bien con la energía en tu espacio; demasiado trabajo.  Hay una manera mucho más simple de manejar esto.  Al empezar a tener más dominio del centro de tu cabeza, de la cuarta capa de pensamiento, de estar arraigado, (jugaremos con eso después), de ser capaz de definir el borde de tu campo de energía, de poder estar en tiempo presente, todo esto funciona junto, es un espacio con el que deambulas.  Al empezar a dominar estas herramientas realmente simples y estas tomas de conciencia, todo empieza  a venir a ti, pero al mismo tiempo empezarás a darte cuenta de que mucho de ese ruido contra el que luchas o discutes o te altera, empezarás a darte cuenta de que ese ruido no tiene nada que ver contigo. Muchos de esos desafíos, de esos problemas, de esas emociones que la gente emplea y que te sacan de tu espacio, que te sacan de equilibrio, no tienen nada que ver contigo.

A medida que empiezas a crear este espacio, esta plataforma, empiezas a introducir algunas palabras; jugaremos con esto nuevamente en la próxima sesión, y empezarás a encontrar una sensación de certidumbre y presencia, la capacidad de sostener este espacio en que estás ahora, notarás que ese ruido sigue pasando a tu lado pero ni siquiera requiere tu atención.  Empiezas a salir del ruido, a dar un paso a este espacio de cuarta, quinta dimensión donde está disponible la paradoja, está disponible el cambio, comprometerse es algo que se hace en tus términos, en lugar de ser arrastrado hacia algo y luego tener que habértelas con eso toda la semana.

De modo que váyanse por un rato, practiquen el centro de la cabeza y esta cuarta capa de pensamiento. Hay mucho más en esto, pero esta es una parte simple. Luego cuando vuelvan jugaremos con el cordón de arraigo. Ahora todos dicen, “¡Ya sé todo sobre el arraigo!”  Veremos.

Nos vemos en la próxima.

Transcripción del video y traducción: M. Cristina Cáffaro

www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar

Para quienes deseen hacer la práctica, el audio de este texto está grabado y se puede escuchar o descargar en:   https://soundcloud.com/user-432200915/parte-5-capas-de-pensamiento

Deja un comentario