Herramientas para el Cambio y más allá – Parte 2

Herramientas Fundamentales

Jim Self – Mastering Alchemy

https://masteringalchemy.com/content/fundamental-tools-2-what-are-dimensions

2 – ¿Qué son las dimensiones?

Déjenme explicarles cómo funcionan las dimensiones y por qué es muy importante para cada uno de nosotros entenderlo, porque cuando se puede tener un sentido de las reglas en las estructuras de cada una de estas dimensiones, tercera, cuarta y quinta, uno tiene una comprensión que le permite salir de mucho de ese equipaje emocional que vamos cargando.

Nunca he jugado a un juego en que no entendiera las reglas del juego. Ahora bien, uno puede tener mucha suerte en el juego, pero si sigue jugando sin entender las reglas, generalmente termina encontrándose en una situación embarazosa.  Muy pocos recuerdan el libro de las reglas de cuando entraron en el cuerpo,  el libro de reglas que decía cómo funciona el juego. Muy pocos lo leyeron; entonces caminamos por esta realidad de la tercera y cuarta dimensión, se superponen, y nosotros jugamos al juego sin entender las reglas.

Para hacerlo más simple, trataremos a las dimensiones 3ª, 4ª y 5ª como si fueran cajas. Cada caja tiene sus reglas y sus estructuras.  En cada caja hay algo llamado forma: la tierra, la silla, la casa en que vivimos.  Esto es forma, esto no es 3ª dimensión, 4ª dimensión; esto es el escenario, la utilería, el telón de fondo para que tengas tu experiencia. La casa en que vives te da el calor para tu experiencia; si no hay casa, no hay abrigo; experiencia muy distinta.

Entonces empecemos por esta caja de la 3ª dimensión.  La 3ª dimensión es muy rígida, es condicional; no hay nada incondicional en la caja de 3ª dimensión.  Tiene un aspecto del tiempo, llamado tiempo lineal, en el que jugamos: pasado, presente, futuro, luego te mueres. Eso es todo y punto. Fin de la discusión.

Bueno; en realidad hay más para discutir. Pero en la 3ª dimensión funciona bastante de esa manera. La 3ª dimensión opera en la dualidad: bueno, malo; correcto, equivocado; se debe, no se debe. En ese contexto hay una emoción tremenda llamada miedo, y entonces hay una incertidumbre de cómo moverse en esta 3ª dimensión; hay vacilación, hay duda, hay pausa, hay “Creo que esto está bien pero no estoy seguro”. Y luego juegas el juego en ese espacio de la 3ª dimensión.

La 3ª dimensión es jugar el juego sin entender las reglas la mayor parte del tiempo.  Cuando se entra en el espacio de 3ª dimensión, cuando se juega en el espacio de 3ª dimensión, suceden algunas cosas muy específicas.  En este espacio de tiempo lineal, pasado presente y futuro, pasas muy, muy, muy poco tiempo en el tiempo presente. La mayoría de tu tiempo lo pasas en el pasado y en el futuro.  Tenemos una serie de experiencias en el pasado – llamémoslas buenas experiencias. Alguien dice: “así es como conseguirás el éxito.” Y nosotros decimos: “está bien.” Aceptamos esa experiencia y luego empezamos a proyectarla al futuro y luego construimos nuestros momentos de tiempo presente para lograr ese futuro.

Pero eso tiene otro costado: muchas, muchas veces cuando estás tratando de comprenderte a ti mismo, experimentarte, entenderte, entras en una experiencia y te avergüenzas, o al menos eso es lo que te dicen.  O entras en una experiencia y alguien te dice: “Eso fue estúpido, ¿no te das cuenta? ¿Qué te pasa?”  Las emociones que se crean con ese juicio, esa opinión, y ese regalito que alguien te dio, “No estás bien, toma, lleva esto contigo” y nosotros lo hacemos.  En ese conjunto de juicios, muchas veces dejamos de explorar; “Eso no funcionó; No volveré a hacer eso” Y empezamos a crear estructuras rígidas de bueno y malo, correcto y equivocado: “No puedo hacer eso, no funcionó, me estoy poniendo en ridículo, no volveré a intentarlo.”  Nunca me di cuenta de que en realidad había tenido cierto éxito, porque otra persona no lo vio de esa manera.

Entonces, lo que a menudo hacemos en este espacio tridimensional es tomar ese fracaso, ese ridículo, esa incomodidad, y proyectarlo hacia el futuro, y decimos al universo: “Universo, no me gustó eso, me sentí avergonzado, mis sentimientos heridos, no me dejes caer en eso otra vez accidentalmente”, de modo que le gritamos al universo que ponga grandes banderas rojas para avisar, así no tenemos esa experiencia otra vez.

El desafío de la 3ª dimensión es una consideración llamada Ley de Atracción.  Ahora bien; la ley de atracción es ridículamente simple, pero no falla, funciona perfectamente. La ley de atracción dice muy claramente; aquello en que pones tu atención, Yo, El Universo que te adora, que proveerá para ti, no adivinará lo que quisiste decir, porque eres un ser creador. “Yo, el Universo, te daré exactamente lo que pediste, exactamente aquello en que pusiste tu atención.”

El desafío es que el Universo no entiende inglés, ni francés, ni español ni alemán, ninguna de las maneras en que nos comunicamos con palabras. Lo que el Universo entiende es cómo sostienes tus pensamientos y emociones en tu campo de energía. Y entonces te despiertas por la mañana y dices: “Este va a ser una gran día, es realmente maravilloso, estoy bien, estoy bien, estoy bien,”  mil veces y luego terminas con “pero… ”  Pero.  Verás, el pero es: “estoy en duda, tengo miedo, estoy asustado, espero que realmente esa cosa allá en el futuro no surja en mi realidad de hoy.”

Y así sostenemos nuestras vibraciones – ¿Recuerdas eso de no estar bien? Sostenemos ese “no estoy bien” de tal modo que el universo reconoce el punto de atención.  Entonces jugamos este “no estar bien” en una forma tridimensional en una consideración muy específica. Básicamente nos dicen: “Aquí tienes un regalito: no estás bien.”  Y aceptamos esos regalitos cuando niños, cuando adultos, y no se siente muy bueno. Entonces uno está fuera de equilibrio.  “No me gustó; pensé que el chiste que conté era gracioso, y luego me di cuenta de que se reían de mí, no conmigo.” Y como eso no se siente nada bien, no puedes acarrear esto conscientemente mucho tiempo, entonces en el espacio tridimensional, lo que hacemos es ponerlo aquí en esta pequeña caja llamada negación. “Muy bien, se fue, ya no está aquí, no tengo que ocuparme de eso,” decimos.

Sin embargo, es como que molesta un poco, de modo que hacemos la próxima cosa: le decimos a esta cajita de negación que la empujaremos allí atrás a la mochila y haremos un trato: si nunca voy allá con esa gente a la que le conté el chiste y se rió de mí, la cajita nunca saltará afuera a morderme.  Así que llevamos esa caja de negación, la ponemos en la mochila para no verla nunca más, pero lo que acabamos de hacer está en la condicionalidad; dijimos: “trazaré una raya y no iré allá.”  Y luego alguna otra cosa no funciona, otro día, y tampoco iré allí.  Y luego algo más no obtiene aprobación y: “Eso no funcionó, no voy más allí.”  ¿Han visto gente haciendo esto? Ustedes le dicen, “¿Qué tal si salimos a almorzar?”  Y dice: “Sí… no, realmente no”. ¿Por qué?  “Bueno, podría tener que ir allá y si voy podría encontrarme con algo a lo que no quiero volver a encontrar.” ¿Tiene sentido?  En la 3ª dimensión, por no entender las reglas del juego, acabamos encerrados en una trampa.  En gran medida es tan simple como esto: Aquí tienes este regalo: “no estás bien”.  Y nosotros vamos por el resto de nuestra vida tratando de entender qué hicimos mal. La 3ª dimensión.  Ahora bien, recuerden: la tierra, la casa, la silla, son el telón de fondo y la utilería.

También en la realidad de tu experiencia, toda esa gente que dijo: “no estás bien, eres maravilloso, te amo, te odio,”  todo eso es también parte de la experiencia en la que todos hemos venido a jugar.  Pero esa 3ª dimensión no es el único juego en que podemos jugar.

Entonces, una de las características específicas de la 3ª dimensión, recuerden: el tiempo lineal, y en ese proceso del tiempo lineal  está este momento de tiempo presente.  En el momento de tiempo presente está: “Oh, mi Dios, esto no tenía que suceder.”  Tiempo presente; estás en este momento, pero estás en un estado reaccionario.

Cuando entras en la 4ª dimensión, el juego y las reglas realmente cambian de modo bastante significativo, pero en la superficie parece sutil.  En la 4ª dimensión hay tiempo presente, solo tiempo presente; no es una cosa lineal.  “Aquí estoy, ahora, así como estoy hablando contigo, estoy aquí, estás aquí, ahora mismo, estamos aquí, ahora, ahora mismo. ”

Ahora bien: esos dos primeros “ahora mismo” se han deslizado al pasado, y tú estás todavía “ahora mismo” en el tiempo presente.  Te mueves a través del tiempo presente. En realidad, el tiempo y el espacio se mueven a través de ti.  Un tema más grande para la próxima conversación que tendremos; pero ahora mismo el tiempo presente, muy simple, es “aquí estoy, justo aquí.”

Hay un par de características que entran a jugar en la 4ª dimensión que hacen que la oportunidad suceda.  Una de las cosas del tiempo presente en la 4ª dimensión es que tienes opción.  En la 3ª dimensión tienes reacción.  En el espacio de la 4ª dimensión alguien dice: “¿Qué te gustaría cenar? ¿Pizza o churrasco?” Y tú dices: “Hum, déjame pensar.  En este tiempo presente elijo pizza.” Así, tienes una opción, no es una reacción; tienes elección.

La opción realmente es una gran cosa con qué jugar, como experimentarás a medida que avancemos, pero también en la 4ª dimensión hay una palabra rara para muchas personas; la palabra es “paradoja”. La paradoja es realmente una gran cosa. La paradoja dice simplemente: lo que era verdad hace un momento puede no ser verdad en este momento, y lo que era falso un momento atrás puede no ser falso en este momento. Muy simple.  Entonces aquí estás, tiempo presente, elección,  y con capacidad para elegir lo que era verdad y lo que no era verdad, porque  agregaste a tu caja flexibilidad, movilidad, fluidez, en gran medida.  Entonces la 4ª dimensión no es tan rígida, tiene un poco de movimiento.  Algo sucedió en mi pasado – en la 3ª dimensión están las palabras siempre y nunca – “ella siempre va a ser mala, me robó, nunca va a ser una buena persona.” Siempre y nunca son estructuras condicionales bastante rígidas.  La paradoja permite algo de fluidez en eso. Entonces, cuando ella era joven estaba muy dolorida y mentía y hacía cosas malas, pero cuando creció no la vi por largo tiempo, y ella empezó a juntar sus experiencias con su realidad.  Un día se presenta  ante mi puerta, y abro la puerta y digo: “Te recuerdo.  En la 3ª dimensión eras la mala persona; vete de mi puerta. Punto.”  Tercera dimensión.

Cuarta dimensión.  La recuerdas y, “¿Cómo puedo ayudar?”  y de repente empieza una conversación con “¿Recuerdas que yo hice eso? Quiero disculparme contigo, porque es algo que siempre me ha molestado.”  Eso es distinto. Es una personalidad diferente. “Ven, siéntate, toma una taza de té conmigo, hablemos de cuán maravillosa te has vuelto.”

Paradoja, elección; tiempo presente.  Te permite empezar a reacomodar un montón de cosas donde aquel regalo de “No estoy bien” empieza a tener oportunidad, al traerlo al tiempo presente y observarlo en tiempo presente. Se darán cuenta de que en mi anterior ejemplo en la introducción, esa golosina robada, es como: “Un momento, yo tenía cinco años, no, no volveré a hacer eso.” Y ya puedo dejar que esa experiencia se vaya.

En  la 4ª dimensión, la capacidad de reconocer una realidad diferente y permitir que la emoción se disipe,  haga corto circuito, se disuelva,  sin el equipaje, está muy disponible.  Las dimensiones 3ª y 4ª se superponen y entonces la elección se hace muy posible en la 4ª dimensión.  En la 3ª dimensión, muy rígida, es imposible.  Comprender este espacio de la 4ª dimensión ofrece una puerta para evaluarte a ti mismo y reacomodar tu realidad.  Podría decirte que, si pudiéramos ir a tu secreto más profundo y oscuro, la cosa que más te avergonzó, la cosa que nunca querrías asumir, esa cosa allí atrás en la mochila que realmente te pone muy nervioso si los otros supieran lo malo que fue, te garantizo que si tú y yo fuéramos a visitar ese evento y le diéramos una vuelta alrededor, cuando llegamos al principio, ese evento nunca sucedió como tú piensas que sucedió.  No sucedió así.

Entonces si te otorgas permiso – palabra grande -, flexibilidad, fluidez, movilidad, entrando en la 4ª dimensión, si te das permiso para mirar a tu pasado, a tu historia, y empiezas a quitar la emoción al traerlo al tiempo presente, vas a descubrir que las realidades que creías tener, en primer lugar son insignificantes y poco importantes para seguir llevándolas en la mochila, y en segundo lugar, ni siquiera sucedió de la manera que crees que sucedió.

De modo que ese sería un formato útil, y no es que estés solo convenciéndote; estás simplemente entrando en un tiempo presente. Recuerda, cuando hablamos antes sobre la certeza, y ser capaz, y enfocar,  esos tipos de vibraciones se vuelven muy disponibles para ti en esta plataforma de la 4ª dimensión.

La 4ª dimensión y la 5ª dimensión también se superponen. La 5ª dimensión es muy, muy diferente de la 3ª; verán: la 5ª dimensión es muy fluida, la caja es muy dinámica, la rigidez casi no existe en esta caja.  La única rigidez es para aportar estructura para soportar la forma, para tener la experiencia, pero en lo relativo a las vibraciones y emociones y pensamientos, la 5ª dimensión tiene todo que ver con el bienestar y la belleza, la gracia, la dignidad, el respeto, la integridad, la capacidad para apreciar y disfrutar.  Es un espacio que no puede ser comprendido desde la 3ª dimensión.

Oh, las palabras se dicen, se oyen. Belleza, oh sería tan lindo.  Pero en la 5ª dimensión vives la belleza, vives esta sonrisa desde dentro del corazón.  Bondad, respeto, dignidad, nuestro estado de ser; es aquí donde la alquimia de la creación empieza a ser muy real.  Es aquí donde extiendes la mano y aparece la manzana, porque tu intención era que apareciera.  Aquí es donde creas la realidad que tú piensas y que sostienes en la vibración de una intención de belleza. Y la belleza acude a ti.  El tiempo presente empieza incluso a tener una configuración diferente.  Hay cinco aspectos del tiempo presente, cinco tipos diferentes de tiempo presente, y cuando empiezas a jugar en el tiempo presente, empiezas a tener aplicaciones que te dan una oportunidad creativa para que esa manzana empiece a manifestarse como te gustaría que lo hiciera.

Pero a medida que hablamos más sobre estas herramientas en las próximas presentaciones, la verdadera llave es empezar a reconocer que puedes salir del espacio de esa 4ª, de esa 3ª dimensión, que puedes empezar a sostener sentimientos y pensamientos de certeza, capacidad, presencia, que puedes empezar a reconocer la opción en lugar de la rigidez, la resistencia, la reacción.  Puedes empezar a crear  una estructura donde, en tiempo presente, puedes elegir la realidad, las acciones en que te gustaría ocuparte y permitir que todo el ruido pase de largo.  El ruido empieza a ser claramente el teatro de Shakespeare allí afuera, y yo estoy bien aquí mismo.  Elección: ¿elijo eso o elijo esto? en un estado de pausa, y luego disfrutar del paso elegido.

Este aspecto del tiempo es muy útil para entender un poquito más, de modo que nos detenemos justo aquí. Están las dimensiones, la simplicidad que sostienen las dimensiones; pero vamos a explorar un poco más este aspecto del tiempo.

Transcripción del video y traducción: M. Cristina Cáffaro

www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar

Herramientas para el Cambio (y más allá)

Jim Self

Una serie en 10 partes con Jim Self

Cada vez más personas estamos asumiendo nuestro rol a medida que el Cambio se acelera.  Te ofrecemos algunas herramientas y habilidades muy sencillas pero poderosas que te ayudarán a disfrutar y fluir con esta asombrosa transición. Hacer más fáciles para ti estos tiempos tan importantes y también para ayudar a mantener la cordura.

Esta serie es para quienes ahora se están volviendo más conscientes y curiosos, y pidiendo más.

La siguiente es la lista de las 10 partes de la serie.

Parte 1 – Introducción

Parte 2 – Qué son las dimensiones

Parte 3 – Qué es el tiempo

Parte 4 – El Centro de la Cabeza

Parte 5 – Capas de Pensamiento

Parte 6 – El Arraigo (conexión a tierra)

Parte 7 – La Rosa

Parte 8 – Corriente de Energía

Parte 9 – Palabras

Parte 10 – Explotar Rosas

 

Yo mismo
Co fundador de Un Curso para Dominar la Alquimia (Mastering Alchemy).Conferencista internacional y escritor, Jim Self ha conducido seminarios y enseñado  el arte de curar, y dado cursos de clarividencia y manejo de la energía personal desde 1980. Jim ha sido presentado en la televisión, en la radio y en publicaciones internacionales.

Desde su niñez, Jim ha sido capaz de recordar y de mantener un entendimiento conciente de las experiencias vividas en su estado de sueño. Durante los últimos años, esta conciencia se ha extendido para incluir relaciones con los Arcángeles, los Maestros Ascendidos y los Maestros de la Luz. Las herramientas y la información presentadas en el programa de la Maestría de la Alquimia es una co-creación de estas relaciones.

Jim también trabaja muy bien en la tercera dimensión. A la edad de 26 años fue elegido para el primero de sus dos mandatos que ocupó como concejal en el Ayuntamiento de la ciudad de San José, California, y luego fue Vice-Alcalde.  Antes de completar el segundo mandato, el Presidente Jimmy Carter lo convocó que fuera su asesor y Director de Operaciones Gubernamentales en el Departamento de Energía.   Desde entonces, Jim ha creado dos corporaciones exitosas, y las ha vendido, y es fundador y actual Presidente del Directorio de una tercera.

Herramientas Fundamentales

Jim Self-Mastering Alchemy

https://masteringalchemy.com/content/fundamental-tools-1-introduction

1 – Introducción

¡Hola! Soy Jim Self. Les doy la bienvenida a este segmento de un curso en Mastering Alchemy. Este curso ha sido enseñado en Mastering Alchemy durante cierto número de años. Es una co-creación con el reino de Arcángeles, de Maestros ascendidos, de los Señores de la Luz.  Tiene un propósito específico; ese propósito es ofrecer a cada ser humano una percepción conciente del planeta que le permita administrar su energía, empezar a hacer elecciones diferentes, salir de esta realidad tridimensional que luego explicaré, y empezar a conocerse a sí mismo de un modo que permita una evolución interna para cada uno de nosotros.

Estamos en una época de transición tremenda; es una transición espiritual, aunque se despliega en un mundo externo con gran cantidad de ruido y de drama. Hay aspectos tuyos que experimentas con ansiedad y frustración; hay miedo, hay preocupación.

¿Qué tal si tuvieras un conjunto de herramientas, un conjunto de conceptos, de entendimiento, que te permitiera empezar a percibir en forma distinta este mundo que experimentamos?  Un conjunto de herramientas que te permitieran percibir el mundo desde el centro de tu cabeza; empezar a experimentarlo en tiempo presente y observar y luego elegir una acción, en lugar de lo que puedes haber experimentado la mayor parte de tu vida mirando ese mundo tridimensional, externo, esperando aprobación, esperando dirección, esperando aceptación de ese mundo externo para poder experimentar tu vida. ¿Qué tal si pudieras dar vuelta eso del revés?  Si pudieras construir una plataforma en el centro de tu cabeza, observar el mundo y elegir desde el tiempo presente; tener la sensación de estar en lo cierto, de ser capaz, de ser la autoridad en tu espacio (una sensación de ser el titular, cuya decisión pesa): “Este soy yo, así es como me experimento a mí mismo, así es como empiezo a elegir mis vibraciones y experiencias en mis propios términos.”

Entonces, estas herramientas fundamentales, este segmento del curso de Mastering Alchemy, es para ofrecer una serie de herramientas y conceptos que te permitan hacer tus elecciones. Ahora bien; estas herramientas son simples, pero “simple” muchas veces se confunde con “insignificante”. Estas herramientas te permiten elegir una realidad en tus propios términos en lugar de ser presionado por la realidad del mundo externo en sus términos.

Así, cuando empiezas a experimentar palabras, por ejemplo la certeza.  La certeza no es un ejercicio intelectual; no es algo que… ¿Sabes qué es la certeza?  Y todos dicen, “Seguro, claro que lo sé.”  La certeza en este nivel  en  que realmente tomas una respiración e internalizas la sensación de certeza; haces que el cuerpo sienta esa certeza.  Esto es muy familiar para ti, pero no necesariamente algo que ejercitas muy seguido.

En esta transición que estamos experimentando, mucha de la ansiedad y de la incertidumbre, mucho del drama del mundo externo, tiene que ver con algo que se va, que se quita; esta transición, digamos, desde una definición tridimensional del mundo en que vivimos – repito que en un minuto lo explicaré – hacia algo que tiene que ver mucho más con el bienestar y la belleza y la gracia, la bondad, el respeto, la dignidad, el aprecio; es una transición, y en esta transición no puedes llevar tu equipaje contigo.

De modo que la mayoría no necesariamente comprende que estas ansiedades, estas incomodidades que todos experimentamos, basadas en el mundo externo, están yéndose en gran medida; se están purgando del cuerpo. Pero no puedo distinguir entre la ansiedad de lo que se va y la ansiedad que he experimentado toda mi vida.

Entonces estas herramientas fundamentales empiezan a darte una percepción consciente de ese mundo externo; un conjunto de opciones que te permiten manejar tu energía para estar en el mundo pero no ser de ese mundo. Y eso puede sonar raro, pero cuando empiezas a reconocer que de eso se trata, también empiezas a conocerte a ti mismo, y en ese autoconocimiento experimentas desde “cierto, capaz, misericordioso, tiempo presente” observando, eligiendo y luego actuando, en lugar de lo que sería la experiencia común de “disparen, listos, apunten,” y luego tener que disculparse y dar excusas por la circunstancia en la que se han metido.

A medida que empiezas a experimentar esta transición desde esta plataforma, creando un espacio donde nuevamente puedes observar, elegir, y actuar, se instala una realidad: mucho de lo que has estado haciendo toda tu vida no tiene nada que ver contigo.

De modo que una de las herramientas de las que hablaremos próximamente es el centro de tu cabeza, y la pregunta parece tonta: ¿Sabes dónde está el centro de tu cabeza?  Todos dicen: “¡Por supuesto!”  Ah, sí, pero, ¿realmente sabes dónde está el centro de tu cabeza? O tal vez sería mejor preguntar ¿pasas algún tiempo en el centro de tu cabeza?  Otra vez: suena como una pregunta tonta, pero si observas tu vida, ¿qué parte de tu vida ha sido creada desde un sistema de creencias y con un proceso de pensamiento y en los términos de otras personas? Ese conjunto de mamá/papá/maestra/sacerdote en tu vida dijo: “Vas a esta escuela, no irás a aquella otra;  te juntas con esta gente, no vas con aquellos otros; comes esta clase de comida; crees estos tipos de cosas, y de esto se trata.” Y como eras un niño pequeño dijiste: Está bien, está bien. Y luego creciste en ese espacio; muy rara vez examinaste esas creencias,  esos pensamientos, esas consideraciones, esas verdades, porque si lo hacías ibas a descubrir que la mayoría de los pensamientos que piensas, y la mayoría de las creencias que sostienes, no son tuyos.

Entonces, ¿qué te parece si pudieras crear una plataforma que te permitiera empezar a conocerte a ti mismo? Y  a medida que empiezas a observar esas creencias y pensamientos a los que te aferras, una de las cosas que reconocerás es que, cuando empiezas a recordar los pensamientos y creencias, y a traerlos al tiempo presente, a hacerlos conscientes, muchos de ellos te hacen sentir realmente incómodo.  Realmente no te disgustaba aquella otra gente, solo creías que te disgustaban. En términos reales, por debajo de la superficie, esa ansiedad o  desequilibrio está muy presente en el centro de tu cabeza, y en el cuarto chakra, en el aspecto de todo tu campo de energía. Pero ¿qué tal si pudieras crear un fundamento que te permita examinar eso sin emoción y simplemente permitir que se vaya sin drama?

De modo que estas herramientas fundamentales que presentaremos realmente tienen que ver con esta transición. Verás: los arcángeles, cuando co crearon este proceso, básicamente dijeron que esta transición evolucionaba muy rápidamente. Es así; mira a tu alrededor. Estas herramientas te permiten salir de ese espacio y empezar a elegir en forma distinta.

Ahora bien: este curso llevará un poco de tiempo.  Hay ocho o diez herramientas a presentar. Como dije antes, no son herramientas intelectuales. Son herramientas para practicar, para experimentar, para usar, y se presentarán de una manera muy secuencial. Verás: si puedes estar en el centro de tu cabeza, si puedes estar arraigado, si puedes estar en tiempo presente, empezarás a observar tu realidad, y a determinar cómo piensas, porque tú piensas en capas de pensamiento; no piensas desde el mismo lugar todo el tiempo. Si puedes empezar a administrar tu energía desde el punto de vista de estar quieto y observando, en lugar de inclinarte a “Oh, espero que en el futuro…”, tu capacidad de re-crear tu futuro se hace mucho más factible y en tus términos.  Muchos de nosotros vivimos en el pasado y en el futuro, y pasamos muy poco tiempo en el momento presente, en ese espacio del momento presente donde empiezas a estar en el centro de tu cabeza, anclado en tiempo presente, y te vas dando cuenta de que todo, en tu historia, puede ser observado como información sin que lleve adherida una emoción.

Ahora bien, piensen en esto: me robé una golosina y siento culpa por eso.  Pero realmente, robé esa golosina cuando yo tenía cinco años. Si yo pudiera librarme del juicio de los demás, de su condena, de la opinión de los otros sobre el asunto, ¿volvería a robar la golosina?  ¡No!  ¿Tuve una experiencia? ¿La experiencia arrojó un resultado? Ese resultado me dio una consciencia y, si consigo quitar la emoción, la culpa, la condena, ¿vería mi experiencia actual  de la vida en forma distinta? Y la respuesta sería ¡Sí!  Sí se puede limpiar la culpa, el juicio, los miedos, las preocupaciones, la mayoría de las cuales ni siquiera son tuyas,  y empezar a elegir una realidad, crear un espacio donde empezar a discernir qué te gustaría hacer y que no te gustaría hacer. ¿Qué tal si puedes crear un espacio aquí mismo donde empezar a reconocer que desde este punto (extiende el brazo delante de sí) – en un momento lo llamaremos una rosa, una herramienta – desde este punto hasta aquí (señala el corazón) eres tú, y todo lo demás del otro lado de ese punto es el teatro de Shakespeare para entretenerte?  Piensa en eso; si todo eso estuviera allí para tu opción y entretenimiento, o no, y pudieras discernir en tus propios términos si te implicas en eso o no, y pudieras ser feliz en ese proceso, ¿tu vida no funcionaría de manera distinta?

Sí, de este lado hay algunos bultos, pero una vez que creas este punto de delineación, este punto de discernimiento, sucede algo muy específico.  Empiezas a hacer que ese teatro de Shakespeare se quede allá, no aquí en el centro de tu cabeza, dando un montón de opiniones sobre” debieras” o “no debieras”, sobre lo que está mal y lo que está bien, lo bueno y lo malo. Al empezar a discernir y permitir que tu historia sea simplemente información, eso te permitirá hacer mejores elecciones en un momento futuro de tiempo presente, y mucho de este asunto de la culpa, de cargar con el propio equipaje, realmente tiene un medio de eliminarse sin la emoción.

Estoy hablando de herramientas simples; otra vez: simple no quiere decir insignificante. Pero simple tampoco quiere decir fácil, porque muchos de nosotros somos como un tren de carga a 120 km. por hora, y viene Jim Self y dice: ¡Dobla a la derecha, dobla a la derecha, dobla a la derecha! Y en tu cabeza estás diciendo “¿Está loco? ¡Me voy a estrellar si hago eso!  Nadie va a gustar de mí, etc.”

Pero de hecho, cuando empiezas a construir esta plataforma, “cierto, capaz, elegir, pensamientos equilibrados y emociones con opción” descubres que doblar a la derecha es realmente bastante sencillo.  Pero requiere un poco de práctica.  Entonces, la razón para poner a tu disposición estas herramientas lleva dos propósitos.  Uno es que todos en el planeta están despertando. Todos están despertando  pero, mientras lo hacen, empiezan a tomar conciencia de que un montón de esas emociones y dramas están en transición, saliendo de su espacio.  Se están yendo. Todos están en este viaje y no se puede llevar equipaje en él.  Pero la mayoría no tiene idea de si esto no les pertenece realmente.  Entonces el propósito de ofrecerte estas herramientas a ti y a muchos como tú, es que puedas empezar a elegir por ti mismo cómo moverte y pasar por esta transición.

Reconozco que un gran número de quienes están viendo esto se van a entusiasmar con estas herramientas, espero que las aprendan, y yo nunca voy a verlos ni conocerlos y está perfectamente bien.  Este es un viaje en el que vamos todos. Es un viaje que requiere tu atención, tu consciencia. Es un viaje que está en una transición, entonces tiene muchas curvas y  recodos, pero cuantos más de nosotros podamos estar arraigados, presentes, comprometidos con el sistema de guía interno y el corazón, en lugar de la mente racional que depende de la aprobación del mundo exterior, las elecciones que haremos van a ser mucho más valiosas y atraerán este estado de consciencia de quinta dimensión, de bienestar, belleza, gracia, aprecio, dignidad.  Cosas que tú sabes que siempre has sido, pero has estado distraído con este mundo exterior.  La segunda razón para ofrecer estas herramientas, es que son herramientas y conceptos fundamentales que te permitirán construir esa plataforma.

Ahora bien, muchos me preguntan todo el tiempo: ¿Esto es un viaje? Quiero conocerme a mí mismo, quiero evolucionar, ascender, quiero saber sobre este cuerpo de luz viviente, que está disponible para mí, pero no desde una perspectiva tridimensional. ¿Puedes darnos más herramientas? ¿Puedes darnos más consciencia?  De aquí viene el curso en Mastering Alchemy.  Entonces, dos cosas: una para todos los que puedan aprovechar estas herramientas, por favor háganlo. Aquellos que están interesados en un viaje más integral, más completo – digo viaje porque esto no es un curso de dos semanas y tienes un certificado en la pared – esto es un viaje, un patrón de vida, esto es lo que viniste a hacer aquí, este es el proceso que te lleva al hogar.

Ahora bien: todos van a hacer este viaje, más o menos, en una época o en otra, en esta vida o en la siguiente.  Pero estas percepciones concientes, estos conceptos, este entendimiento de ti mismo, empezando a reconocer que hay un sistema de chakras enteramente diferente que está disponible para ti cuando te conoces a ti mismo, cuando empiezas a elegir vivir en tiempo presente, hay aspectos de este viaje que van a ser alucinantes, pero desde esta perspectiva tridimensional ni siquiera puedes comprender su existencia.

Muy simple: este viaje es paso a paso, no es complicado, en realidad es muy simple, pero simple a veces no es fácil. Pero si puedes quitar la emociones de tu pasado y empezar a reconocer que el mundo tridimensional, ese mundo exterior, no es donde necesitas obtener validación y aprobación, y si empiezas a regresar a tu sistema de guía interno, reconocerás algunas cosas fundamentales: es imposible no estar bien, es imposible, aunque parece que trabajamos muy duro en ese mundo tridimensional para no estar bien.  Es un conjunto de reacciones innecesarias y cuando construyas esta plataforma empiezas a reconocer la alegría, la felicidad del momento presente, y podrías incluso descubrir que gustas de ti mismo.  Una sonrisa empieza desplegarse desde el corazón.

Esto es el segmento de herramientas fundamentales, voy a recorrerlo parte por parte. Repito: no es intelectual; no es algo que haces con todos estos segmentos en cuatro o cinco horas, que realmente será lo que tome presentarlos. Es algo para que tomes cada parte y pases unos días practicándola.

Si puedes empezar a pensar desde diferentes capas de pensamiento, desde el centro de tu cabeza, estando arraigado, con una sensación de estabilidad, todo eso funciona unificado. Y entonces te vuelves un maestro en cada una de estas partes a medida que juegas en este proceso.

Veamos qué podemos hacer.  Me gustaría empezar explicando algo de las estructuras de lo que son la tercera, la cuarta y la quinta dimensión, y luego hablaremos sobre el tiempo, algo que la mayoría de nosotros acepta simplemente como un absoluto, pasado, presente, futuro, y uno se muere. Pero en realidad el tiempo es una aplicación.  Cuando entiendes el tiempo presente, entiendes cómo crear de modo considerablemente distinto de cualquier cosa que hayas hecho en el pasado.

Así, empezaremos por dar alguna información sobre las dimensiones tercera, cuarta y quinta.

Transcripción del video y traducción: M. Cristina Cáffaro

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CAMBIOS EN EL CUERPO Y EL ADN

 

“Estamos cambiando físicamente desde seres basados en el carbón con dos estructuras de ADN hacia seres cristalinos con 1024 estructuras de ADN (finalmente), esto porque únicamente las substancias cristalinas pueden existir en niveles dimensionales superiores. Estamos, de hecho, fusionando nuestros cuerpos con estructuras de ADN sirianas. Como este formato esta suficientemente cerca a nuestra propia estructura, somos capaces de integrarnos con efectos laterales relativamente pequeños. No es solamente que los humanos estemos cambiando, sino todas las formas de vida sobre la tierra se están convirtiendo en seres cristalinos. Todos los peces en el mar, las flores y los árboles en su jardín, los pájaros en el cielo, aun su mascota perro o gato. Todo esta cambiando. Nada morirá ni será destruido, porque nos estamos moviendo juntos hacia nuevos estados del ser.

Este nuevo estado del ser requiere sin embargo que nosotros física, mental y emocionalmente dejemos ir conceptos de la tercera dimensión. Como con la muerte, este dejar ir es una parte importante del proceso de cambio, para uno que no puede tomar los viejos valores y formas de ser dentro de una siguiente vida completamente nueva y diferente. Así que la progresión a través de los cambios nos obliga a dejar ir las relaciones corrientes, trabajos, profesiones, hogares, posesiones y así sucesivamente, si ellos son incapaces de soportar nuestras nuevas formas de ser.

Es por lo tanto maravilloso que haya una gran cantidad de ansiedad y miedo causados por estos cambios que ya están en progreso, aunque la mayoría de la gente no este consciente de esto.

También los cambios de nuestro modo de ser psicológico se están acelerando y hay muchos síntomas físicos temporales que están ocurriendo en nuestros cuerpos como consecuencia de esto.

Algunos de estos cambios son:

Síntomas como de gripe: altas temperaturas, sudor, dolor en los huesos y articulaciones, pero que no responden a antibióticos.

Migrañas: dolores severos que no se alivian con calmantes.

Diarrea ocasional: Ocasionalmente flujo nasal: con estornudos que duran 24 horas repitiéndose y que no son un resfriado o fiebre del heno.

Vértigos Zumbido en los oídos

Palpitaciones del corazón

Sensación de vibración de todo el cuerpo: especialmente en las noches cuando uno se encuentra en estado de relajación

Espasmos musculares intensos: además de un dolor en el cuerpo, comúnmente en la espalda.

Hormigueo: en los brazos, manos, piernas o pies.

Perdida de fuerza muscular: en las manos, causados por cambios en el sistema circulatorio.

Dificultades ocasionales en la respiración: y/o notar respiraciones mas fuerte o mas ruidosas cuando se esta en estado de relajación.

Cambios en el sistema inmunológico.

Cambios del sistema linfático.

Sentimiento de cansancio: o exhausto con el menor esfuerzo.

Deseos de dormir: mas largo y mas frecuente de lo normal.

Crecimiento de uñas de los pies y cabello mas rápido de lo normal.

Ataques de depresión sin una verdadera razón.

Cavar dentro del pasado y mirar las relaciones, ganando claridad en los propósitos personales.

Sentimiento de una purga inmensa.

Tensión, ansiedad y niveles altos de estrés, debido a que uno siente que algo esta pasando pero que no sabe que es.

Una gran cantidad de personas están sufriendo estos síntomas. Muchos se precipitan en pánico a su doctor, hierbatero, etc. Y usualmente se les dice que no hay nada extraño en ellos. Y esa es la verdad. Todos estos síntomas son solo pasajeros e indican simplemente que están ocurriendo cambios psicológicos.

Algunos de los remedios recomendados para los síntomas mencionados antes son:

Siga la corriente, no luche contra ella. Si se siente cansado o exhausto, descanse y duerma bastante.

Tome grandes cantidades de agua por que usted se esta desintoxicando y deshidratando mas rápido de lo usual.

Tome Valeriana para calmar la tensión emocional y los niveles de estrés.

El Fenugreek alivia el estrés en el sistema linfático y ayuda a la desintoxicación.

Para calmar los espasmos musculares tome Valeriana y trate con baños de lodo o tome un baño largo y caliente al que le añade una taza de sales de Epsom. Haga esto diariamente.

Reconozca que si aun usted esta teniendo taquicardias o dificultades en la respiración es porque el chakra del corazón o el de la garganta se están desbloqueando y que los síntomas son pasajeros.

Usted no esta agonizando, solo esta cambiando!

Sin embargo, no tome solamente mis palabras para esto. Pida consejo al médico si se siente inseguro. Si usted no sabe donde conseguir Valeriana o Fenugreek, ensaye en un almacén de comida sana o mejor aun, simplemente diga el nombre en su mente cuando usted necesite aliviarse. Todas las energías de sanación se transmiten por vía del sonido del nombre y son tan efectivas dichas en la mente o en voz alta, como cuando se toman físicamente. Ensaye esto y mire. Pida a sus guías angélicos para que lo ayuden a aliviar cualquier malestar. Ellos están esperando a ser requeridos! La mayoría de los síntomas parecen durar un par de semanas, luego se despejan. Algunos síntomas pueden ocurrir de tiempo en tiempo.

Estos cambios no se están experimentando por todo el mundo concurrentemente. Un pequeño porcentaje de adultos ya han completado el cambio total hacia una forma cristalina y ahora incorporan 1024 filamentos de ADN. Hay un reporte de una mujer que ha crecido 3 pulgadas en talla y ha aumentado el tamaño de los pies. Todos los niños menores de 7 años han completado también el cambio, o lo harán muy rápidamente. Los bebes nacidos desde hace dos años han nacido con el conjunto completo de ADN. Algunas personas apenas están comenzando a atravesar por estos cambios y muchos otros aun están iniciando. Este proceso de cambio es conocido como el despertar (Awakening), o como el proceso de Ascensión, o conocido como la realización del Merkabah, o cuerpo luminoso.

Necesitamos sobrepasar nuestros temores y aprender acerca del amor, el amor real, el cual debe empezar con uno mismo. Porque, hasta que podamos amar y confiar en nosotros mismos, no podemos amar verdaderamente o confiar en nada ni en nadie.”

Extraído del artículo “The Bigger Picture”
por Susanna Thorpe-Clark.

Niños Estelares – Genes Extraterrestres y Consciencia de Unidad


Niños estelares

 

¿Cuál es el vínculo entre el genoma humano y el genoma alienígena?

 

En las dos últimas décadas, la civilización humana se ha expandido desde muchos puntos de vista, pero en primer lugar, a nivel tecnológico, vemos un desarrollo sin precedentes.

 

Las conquistas de la ciencia y la tecnología nos dan grandes y muy amplias perspectivas sobre nuestro futuro, aunque en términos de moralidad la humanidad todavía tiene algunos pasos importantes por recorrer.

Muchas áreas tienen actualmente un desarrollo acelerado debido a los elementos de las computadoras y la nanotecnología, por lo que ahora podemos hablar de nuevos niveles de conocimiento a los que tenemos acceso.

Uno de un área fascinante es la genética, porque muchos problemas que tienen de 10 a 15 años y que todavía llevan la etiqueta de misterio, ya están descifrados.

El genoma humano que ha sido y sigue siendo estudiado en muchos laboratorios en el mundo continúa revelando sus facetas poco favorecedoras.

 


Niño Estelar


En los últimos años, equipos enteros de investigadores se han unido con el fin de trabajar juntos para descifrar y establecer el Mapa del Genoma Humano, identificando 3 mil millones de pares de bases de nitratos que constituyen todo el genoma humano, así como unos 25.000 genes que tenemos como especie en nuestra dote genética.

Por supuesto, la identificación completa en el sentido de saber qué hace cada gen y lo que lo determina toma tiempo, y se estima que en 2019 cualquier ciudadano del mundo con una conexión a Internet tendrá acceso al mapa completo, probablemente con todas las explicaciones de rigor.

Hasta ahora, se identificó el 97% de ADN desconocido en este genoma humano, el 3% restante es ADN humano.

El 97% contiene ADN cuya estructura aún es desconocida, debido a que no fue posible encontrar elementos que correspondan a la estructura humana, aunque gran parte de este porcentaje contiene elementos cuya función es completamente desconocida en la actualidad.


Niños estelares

Las teorías modernas nos dicen que estos niños estelares (niños índigo, niños cristalinos e hijos del arco iris) son niños que han sido enviados de varias áreas del universo para ayudar a la Tierra y a su gente.

 

Tienen habilidad psíquica, emocional, espiritual y extrasensorial como no se ha visto antes.

 

Estos niños traerán paz, lucharán contra los sistemas corruptos y contribuirán al crecimiento de la conciencia colectiva en los próximos años. Ellos vinieron aquí con una misión especial para asistir y participar en el renacimiento de la Tierra en una dimensión más alta que la presente.

Mahatma Gandhi dijo que la teoría del ojo por ojo dejaría a toda la humanidad ciega. No es un secreto para nadie que nuestro planeta está en una crisis global como estamos viviendo entre sistemas que ya no sirven a la humanidad.

Parece que el fenómeno Índigo/Cristal es el siguiente paso en nuestra evolución como especie humana.

 

Todos nosotros, de una manera u otra, nos volvemos como Índigo o Cristal. Ellos están aquí para mostrarnos el camino, para que la información pueda ser encontrada en todos nosotros en general, a medida que hacemos la transición a la siguiente etapa de nuestro desarrollo y evolución.

Los niños índigo están encarnando en la Tierra durante 100 años. Las primeras personas Índigo fueron pioneras en muchos campos.

 

Después de la Segunda Guerra Mundial nació un número significativo de ellos, y hoy son adultos Índigo.

 

Sin embargo, en la década de 1970, nació una gran ola de Índigos, por lo que ahora tenemos toda una generación de Índigo, que ahora están a la edad de 30 años y están a punto de tomar la iniciativa en el mundo. Nacidos hasta el 2000, con crecientes habilidades y grados sofisticados de creatividad y tecnología.

Los niños de cristal comenzaron a aparecer en el planeta aproximadamente en el 2000, aunque algunos datan de más tarde. Estos son niños extremadamente poderosos, cuyo propósito principal es llevarnos al siguiente nivel en nuestra evolución y revelar nuestro poder interior y nuestra divinidad.

 

Funcionan como una conciencia de grupo y no como individuos, y viven a través de la “Ley de Uno” o la Conciencia de Unidad.

 

Son una fuerza poderosa para el amor y la paz en el planeta.

 

 

Niño Cristal


¿Como se ven?

La primera cosa que la mayoría de la gente nota en un niño cristal son sus ojos grandes, ojos penetrantes e inteligentes sobre su edad.

 

Sus ojos mantienen el ojo hacia arriba y te hipnotizan mientras te das cuenta de que tu alma está desvelada para que el niño pueda verla. Usted probablemente ha notado esta nueva “semilla” de niños que pueblan rápidamente nuestro planeta.

 

Son leales, encantadores y perdonadores.

 

Esta generación de nuevos trabajadores ligeros, con edades entre 0 y 7 años, es como ninguna otra generación. Ideales en muchos sentidos, son los signos para la dirección en la que la humanidad se dirige.

Estas generaciones son muy sensibles y medianas y tienen metas importantes en la vida. La principal diferencia es su temperamento. Índigo tiene un espíritu guerrero porque su objetivo colectivo es aplastar viejos sistemas que ya no son útiles para nosotros.

 

Están aquí para cancelar los sistemas gubernamentales, educativos y legales que carecen de integridad. Para lograr este objetivo, necesitan temperamento y ardiente determinación.

Aquellos adultos que se resisten al cambio y que valoran el conformismo pueden malinterpretarlos. A menudo se etiquetan erróneamente con diagnósticos psiquiátricos tales como Síndrome de Atención de Déficit Hiperactivo (SADH) o Síndrome de Déficit de Atención (SAD).

 

Desafortunadamente, cuando están bajo medicación, la gente Índigo pierde a menudo su hermosa sensibilidad, los regalos espirituales y la energía del combatiente…

 

En comparación, los niños cristalinos son bendecidos y temperamentalmente equilibrados.

Los niños cristal son la generación que se beneficia de la valoración difundida por los Índigo. Primero, los Niños Índigo llevan con la espada, cortando cualquier cosa que carezca de integridad. Entonces los Niños de Cristal siguen en el camino limpio en un mundo más protegido y más seguro.

Los términos “Índigo” y “Cristal” han sido dados a estas dos generaciones porque describen con la más alta precisión sus colores de aura y modelos de energía.

 

Los niños índigo tienen una gran cantidad de azul-índigo en su aura. Este es el color del “Chakra del Tercer Ojo”, que es el centro energético del cerebro situado entre las dos cejas.

 

Este chakra regula la clarividencia, o la capacidad de ver la energía, visiones y espíritus. Muchos niños Índigo son clarividentes.

 


Niño Índigo

 

Los niños Índigo pueden sentir una falta de honestidad, al igual que un cachorro puede sentir miedo.

Las personas índigo saben cuando otros están mintiendo, o siendo manipulados. Y puesto que su objetivo colectivo es colocarnos en un nuevo mundo de integridad, los detectores de mentiras internos de los Índigo son integrales.

 

Como se mencionó anteriormente, este espíritu guerrero es amenazante para algunos adultos. Por lo tanto, las personas Índigo no son capaces de cumplir con las situaciones disfuncionales en el hogar, en el trabajo o en la escuela.

Estos niños son dignos de admiración, no para ser etiquetados con disfunciones. Si alguien es disfuncional, esos son los sistemas que no acomodan la evolución continua de la especie humana.

 

Si culpamos a los niños con etiquetas o los tratamos por obediencia, estaremos desechando un regalo de los cielos.

Fuente

Una Reflexión Demasiado Incómoda


La mente del ser humano es capaz de crear cosas maravillosas.

Nuestra enorme capacidad intelectual nos permite concebir ideas y conceptos extraordinarios que no somos capaces de encontrar en la naturaleza que nos rodea y eso nos convierte en creadores puros.

De hecho, una de nuestras creaciones intelectuales de carácter abstracto nos caracteriza y nos define como especie. Y no, no estamos hablando del arte, ni de las matemáticas, ni de la religión, ni tampoco del sentido del humor…

Estamos hablando de la Hipocresía.

A pesar de sus obvias connotaciones negativas, la hipocresía es un fruto de nuestro intelecto superior.




La hipocresía ha adquirido tal nivel de refinamiento y elaboración en el ser humano y la tenemos tan arraigada en nuestro interior, que ha llegado a confundir nuestra visión de la realidad hasta límites insospechados.

Hemos alcanzado tal nivel de hipocresía existencial y estamos inmersos en tal nivel de confusión sobre la naturaleza de nuestras acciones, que llegamos a confundir el egoísmo más descarnado y abyecto con actitudes de amor y respeto que nada tienen que ver con la naturaleza real de nuestras acciones.

Uno de los ejemplos más flagrantes de ello lo vemos reflejado en nuestra relación con los animales.

Éste es un tema realmente duro de tratar, pues despierta reacciones encontradas y muchas veces viscerales, que huyen de toda capacidad de análisis frío y razonado.

Pero si tenemos el valor de ser sinceros con nosotros mismos, deberemos aceptar que la relación que nuestra especie mantiene con los otros animales de este planeta es sencillamente vergonzosa.




Y no, el paso del tiempo no ha mejorado la situación: la ha empeorado.

A pesar de lo que mucha gente quiere creer, en la actualidad hemos alcanzado los mayores niveles de crueldad y vileza respecto al resto de animales, porque a diferencia de otras épocas o de civilizaciones anteriores, ahora nuestra relación con ellos está bañada en la más vomitiva de las hipocresías.

Ciertamente, para llegar al estado actual, hemos echado mano durante siglos de otra de nuestras “mejores creaciones intelectuales”: la arrogancia.

Nuestra arrogancia como especie nos ha llevado a creer que los demás animales son incapaces de sentir emociones, de pensar, de tener personalidad propia, de desarrollar elementos culturales o de comunicarse entre sí.

Y para llegar a tales conclusiones nos hemos basado en el hecho de que no somos capaces de comprobar la existencia de ninguna de estas características o elementos en los otros animales, simplemente porque no comprendemos cómo se expresan.

Eso nos ha permitido auto convencernos de la inferioridad de los demás animales y con ello hemos negado cualquier atisbo que los asemeje al ser humano.

Ha sido un acto de arrogancia interesada, que nos ha permitido vaciarlos de contenido y con ello hemos podido conceptualizarlos prácticamente como si fueran objetos que podemos manipular a nuestro antojo, sin tener que enfrentarnos a ningún sentimiento de culpa.

Gracias a la perfecta simbiosis entre arrogancia e hipocresía, nos hemos permitido la libertad de convertir a los animales en esclavos a nuestro servicio; de atarlos, encerrarlos, enjaularlos, maltratarlos o incluso, en la actualidad, matarlos en masa aplicando técnicas de asesinato industrial.

Y gracias a ese maravilloso instrumento intelectual llamado hipocresía, hemos conseguido tranquilizar nuestras conciencias, pues a nuestros actos les hemos aplicado la etiqueta de “necesidad económica o alimenticia” y en los casos más bajos y abyectos, el calificativo de “tradición y cultura”.




LA FIESTA

Cuando hablamos de maltrato a los animales disfrazado de “tradición y cultura”, obviamente el ejemplo más paradigmático, vomitivo y repugnante de ello son las corridas de toros y otros festivales similares, en los que un conjunto de degenerados se reúnen para ver como una serie de personas torturan a un animal hasta matarlo.

No existe un espectáculo en todo el mundo que sea capaz de plasmar un nivel tan elevado de vileza, miseria humana y cobardía, como el que nos ofrece una corrida de toros.




Mucha gente contraria a este infame espectáculo, tiende a focalizar sus iras sobre los toreros o las personas que saltan al ruedo a enfrentarse con el animal.

Pero si lo analizamos fríamente, y aunque resulte paradójico, el torero es quizás el único de los implicados que merece un mínimo respeto. Sí, es cierto: se gana la vida torturando y matando animales, como esgrimirán los animalistas.

Pero seamos sinceros:

eso no le aleja demasiado de un empleado de matadero, encargado de ejecutar diariamente a miles de cerdos, pollos o vacas indefensas, con la diferencia de que el “diestro” arriesga su integridad física con ello.




Aquí, los auténticos seres mezquinos y depravados son las personas que pagan dinero por asistir al espectáculo.

Un conjunto de cobardes, morbosos y sádicos que no tienen el valor de bajar a la arena a enfrentarse al toro para cumplir con esa “noble tradición que tanto dicen amar”.

Si realmente amaran la tauromaquia y la consideraran “un noble enfrentamiento entre el hombre y el animal”, tal y como ellos la califican, no se ocultarían tras altas barreras de madera, ni se sentarían en inaccesibles gradas a varios metros por encima del ruedo.

Estarían abajo, en contacto directo con “la fiesta” y con el riesgo que conlleva…




Y es que por más que lo nieguen, en lo más profundo de sus corazones, estos seres ruines e hipócritas albergan el deseo íntimo e inconfesable de que el toro cornee al diestro y le desgarre la carne, porque en el fondo le tienen envidia por ser capaz de matar al animal con sus propias manos.




Así pues, una corrida de toros en el fondo no es más que un espejo en el que se miran los espectadores:

un espejo en el que ven reflejado su propio sadismo y su execrable cobardía.

Y poco importa que quienes asistan a este espectáculo sean jueces, futbolistas, mandatarios o artistas, aunque se llamen Picasso, Hemingway o Joaquín Sabina:

son una viva representación de lo más bajo de la especie humana y de su más descarnada hipocresía y falta de nobleza.

Es algo que cuesta de asimilar, pero que debemos aceptar como una de las grandes “maravillas de la naturaleza”: y es que alguien puede ser un depravado, un vil cobarde y un completo miserable y a la vez ser un gran artista.




EL EXTERMINIO INDUSTRIALIZADO

Pero más allá del caso de las corridas de toros, que es un caso muy llamativo, pero que no deja de ser una representación residual, localista y provinciana de la indignidad humana, lo que realmente caracteriza en el mundo actual nuestra crueldad e hipocresía hacia los animales, es nuestra capacidad para aplicar técnicas industriales de asesinato masivo.

Somos uno de los pocos animales capaces de crear grandes cantidades de vida con el único objetivo de poder destruirla después y lo hacemos con una frialdad e indiferencia que deberían poner en duda muchos de esos supuestos principios morales y religiosos de los que tanto nos gusta hablar.




Para nosotros, las gallinas, los cerdos o las vacas se han convertido en meras unidades proveedoras de proteínas y somos capaces de criarlos y hacinarlos de por vida en campos de exterminio sin tan solo llegar a plantearnos ni la más mínima duda sobre nuestra actitud ni sobre el dolor y el sufrimiento que causamos.




Nuestra capacidad de abstracción, impulsada por nuestra arrogancia y nuestra hipocresía, nos permite borrar de nuestras mentes la visión de los animales a nivel individual, para convertirlos en representaciones de las etiquetas que les aplicamos (“cerdos”, “pollos”, “terneras”), convirtiéndolos así en objetos animados.

Y al hacerlo, accionamos prácticamente los mismos mecanismos mentales que utilizamos cuando caracterizamos a un enemigo, lo clasificamos según su uniforme y lo etiquetamos como “comunista”, “judío”, “negro” o “francés” para arrebatarle así todo atisbo de individualidad o humanidad, borrar toda posibilidad de empatía con él y poder matarlo libremente en nombre de unos ideales, una bandera o una patria.

Es así de triste y terrorífico:

en el fondo de nuestras mentes, acabamos utilizando la misma lógica para matar a un pollo que para matar a un enemigo, con la diferencia de que los animales están indefensos y podemos aplicar sobre ellos nuestras eficientes técnicas de exterminio industrial.

Y poco importa que regularmente surjan mil y un estudios científicos que demuestren que todos estos animales albergan muchos más parecidos con nosotros que los que creíamos inicialmente.

 

 




Ante la amenaza de un posible ataque de conciencia que remueva nuestras creencias y estructuras mentales, aplicamos rápidamente el mecanismo “etiquetador”, que nos permite clasificar a los animales en diferentes categorías y así podemos exterminar en masa a aquellos que nos conviene, mientras elevamos a la categoría de “mejores amigos” a los que mejor obedecen a nuestros intereses.


LA VERDAD SOBRE LOS ANIMALES DOMÉSTICOS

A estas alturas del artículo es posible que muchos de los lectores se muestren de acuerdo con mucho de lo expuesto.

Al fin y al cabo hemos tocado los “temas fáciles”: las corridas de toros, el exterminio industrializado en granjas y mataderos y a ello habríamos podido añadir los experimentos científicos con animales, todos ellos temas controvertidos y discutibles, pero para los que existe un argumentario sólido ampliamente defendido por los “defensores de los derechos animales”.




Pero existen otras ramificaciones en este tema, que como decíamos anteriormente, pueden provocar reacciones viscerales, pues tocan la fibra de nuestra más detestable y arraigada hipocresía.

¿Qué tal si abordamos sin tapujos la falsedad que rodea el mundo de los animales domésticos?

Empecemos a arrancar algunas máscaras de hipocresía.




Resulta indignante ver como alguien se autocalifica como “amante de los animales” simplemente porqué tiene un perro o un gato en su casa.

Un auténtico “amante de los animales” amaría a todos los animales sin distinción y no solo a determinadas especies domesticadas convertibles en mascotas.

Se preocuparía, no solamente por el bienestar de su bien amado perrito, sino por el de todos los perros, gatos, ratas, pájaros, mamíferos, reptiles e invertebrados del reino animal, fueran los que fueran y estuvieran donde estuvieran.

Un auténtico “amante de los animales” no podría estar acariciando plácidamente a su gatito sabiendo que miles de cerdos, potencialmente más inteligentes y cariñosos que su minino, viajan cada segundo por cintas transportadores camino de una muerte fría y cruel para acabar llenando finalmente su nevera, o que miles de simios, muchos de los cuales están dotados de más personalidad que algunos de sus amigos, son torturados en nombre del avance científico en laboratorios de todo el planeta.




Así, pues, por favor, no seamos tan rematadamente hipócritas y no insultemos nuestra inteligencia y la de los demás calificándonos a nosotros mismos de “amantes de los animales”.

La mayoría de nosotros no somos “amantes de los animales”, porque los animales en general nos importan un cuerno; lo único que nos importa son nuestras mascotas.




Pero subamos un escalafón más en el nivel de hipocresía.

En la sociedad actual hay un número creciente de personas que prefieren antes a los animales de compañía que a los seres humanos.

Las redes están llenas de webs de amantes de los perros, en los que se califica a estos animales de “auténticos ángeles” y donde prácticamente son etiquetados como “seres superiores” a nosotros.

En algunos casos parece que estemos a los albores de una nueva religión canina.

Estas personas, muchas veces con una expresión cuasi mística en sus caras, como si acabaran de ver a la Virgen, no tienen ningún reparo en afirmar que,

“los perros son mejores que las personas”.

Y quizás tengan razón…




Pero también existe otra opción:

y es que en muchos de estos casos (no en todos, no generalizamos), prefieran relacionarse con perros que con personas por mera comodidad y por puro egoísmo.

Y es que las personas somos complejas, somos difíciles, contradictorias, podemos causar dolor con nuestras decisiones y actitudes y exigimos un nivel de compromiso, esfuerzo intelectual y sacrificio que jamás exigirá un perro.

Así pues, quizás detrás de este exacerbado amor a los perros, lo que se oculte realmente sea comodidad, miedo, incapacidad para sentir empatía hacia los demás y un profundo egoísmo disfrazado de amor a los animales, con el que este tipo de personas encuentran el subterfugio perfecto para huir de todo compromiso con otros seres humanos.




Simple y llanamente, prefieren la compañía de perros, porque son más fáciles de tratar que las personas:

sus respuestas son predecibles y permiten depositar sobre ellos cariño y buenos sentimientos, obteniendo a cambio una recompensa instantánea también en forma de cariño por parte del animal.

Son “fast food” emocional; una forma rápida y cómoda de obtener alimento emocional sin verse obligados a meterse en la cocina de las relaciones humanas, donde uno se ve obligado a elaborar complicadas recetas que pueden salir mal.

Así pues, arranquemos también esta máscara de hipocresía.

Vivimos en una sociedad donde hay gente que cuida a sus perros como si fueran hijos o miembros de sus familias, pero en cambio abandona a sus padres en residencias de ancianos, como si fueran pollos de granja esperando “su turno”.


 

LA PROPIEDAD SOBRE LOS ANIMALES

Como decíamos en un artículo anterior, en nuestra mente hemos creado un concepto ficticio que nos ha llevado a considerarnos propietarios de todo cuanto hay en este planeta.

Creemos que el planeta entero y todo lo que alberga está a nuestro servicio. Y los animales domésticos son un buen ejemplo de ello, a pesar de que mucha gente se niegue a aceptarlo.

Porque en realidad, las mascotas que tenemos en nuestras casas y que tanto simulamos estimar, no son nada mas que un producto para nosotros. Un producto de nuestra propiedad, como lo es una lavadora o unos pantalones. Y como todo buen producto a nuestro servicio, debe cumplir una función que nos resulte útil.

Y esa función es hacernos compañía y ofrecernos dosis de afecto gratuito y fácil, sin las ataduras y complicaciones que entrañan las relaciones humanas.

Así es como le robamos la inmensidad del mar a pececitos de colores y los enclaustramos en pequeñas peceras con ridículos elementos decorativos o le robamos la inmensidad del cielo a los pájaros y los encerramos en jaulas minúsculas en las cuales asistimos fascinados al bonito espectáculo de su desesperación.




Porque para nosotros son simples productos. Productos que compramos en tiendas dedicadas al secuestro profesional.

Y esto nos ha llevado a vivir en ciudades repletas de prisioneros.

Gatos y perros condenados a cadena perpetua en pisos reducidos, con derecho a un par de paseos diarios y al beneficio de algún capricho jugoso entre ración y ración de pienso.

Y ya en el colmo de nuestro egoísmo y repugnante hipocresía, los castramos con la excusa de “ahorrarles el sufrimiento” que implica el deseo sexual que no podrán ver satisfecho, cuando en realidad lo hacemos para que cumplan, como esclavos sumisos, con su misión de hacernos sentir bien, sin tener que sufrir nosotros la incomodidad de sus necesidades reproductivas.

De forma hipócrita e innoble nos decimos a nosotros mismos que es “lo mejor para ellos” y nos convencemos de que somos lo mejor que les ha podido ocurrir a esos animales, pues les damos “mucho amor” y una “buena vida”.

Sin duda es la vida que todos soñamos tener, ¿no?

Cadena perpetua en una pequeña cárcel, pienso diario, castrados sin derecho a las relaciones sexuales y programados para amar a nuestros carceleros, que nos premian con caricias y carantoñas en nuestra celda.

Un sueño hecho realidad…

¡Cuánto cinismo! ¡Cuánta hipocresía!




Es bajo pretextos como estos, que educamos a nuestros hijos llevándolos al zoológico, esa horrenda cárcel repleta de presos de todo el mundo, perfectamente clasificados y expuestos para nuestro apático disfrute.

Así es como programamos a nuestros descendientes, desde bien pequeñitos, para que el día de mañana también sean carceleros y no lleguen a plantearse el auténtico sentido de sus actos, programados para confundir su monstruoso egoísmo con un supuesto “amor a los animales”.

¡Ya basta de tanta hipocresía!

Afrontemos la naturaleza de nuestros actos.

Sin subterfugios, ni excusas.

Digamos las cosas por su nombre, de una vez por todas.

Digamos que los animales son de nuestra propiedad y están a nuestro servicio.

Que tienen diferentes funciones como cualquier producto que adquirimos en una tienda.

Que algunos son para nuestro disfrute visual, otros porque da placer acariciarles y otros porque están ricos cuando nos los comemos.



Y que nos importa muy poco lo que sienten.

Digamos que tenemos un perro porque necesitamos un objeto animado sobre el que depositar cariño y que nos suministre dosis de afecto gratuito sin pedir nada complicado a cambio.

Porque jamás nos dice nada que nos ofenda, ni nos recrimina nuestros fallos ni defectos.

Porque quizás seamos unos miserables, unos cobardes o unos mal nacidos, pero él no lo sabe y siempre nos da la razón.

Porque gracias a su obediencia servil, nos sentimos poderosos y eso nos permite ocultar nuestra patética vida de sumisión.



Digamos que lo castramos para que no nos moleste e impedimos su sexualidad y sus relaciones porque nos resultan incómodas.

Digamos que nos auto programamos para amarlo y llorarlo cuando sufra, pero que haremos lo que sea necesario para que nunca sea libre y no nos deje solos.

Porque ante todo, es NUESTRO.



De nuestra propiedad.

Como el coche, el televisor o las zapatillas.

Y digamos que aunque tengamos en gran estima a nuestro coche, cuando se haga viejo, lo sustituiremos por otro.

Y que con el perro, haremos lo mismo, porque tiene una función que cumplir: servirnos…

Esta es la realidad.

Y poco tiene que ver con el presunto “amor a los animales”.




¿Qué significa realmente amar a los animales?

Amar a los animales es amar lo que son en sí mismos y no la función que cumplen para nosotros.

Amar a los animales es amar su libertad. Y eso implica saber y aceptar que no están a nuestro servicio.

Que no han nacido para “lamernos el trasero” cuando nosotros lo necesitemos.

Que no han nacido para que podamos acariciar su suave pelaje cuando a nosotros nos apetezca.


Que debemos aceptar que vivirán su vida como a ellos les plazca y dónde les plazca.

Que los pájaros volarán libres y nos costará ver sus plumaje y que nos tendremos que conformar con escuchar sus cantos, ocultos entre las ramas.

Que sabremos que los pececitos de colores nadan entre los corales, a pesar de no poder verlos.

Que las que ahora son nuestras mascotas corretearan libres por bosques o prados y se reproducirán libremente, lejos de nuestra mirada y de nuestro control.

Que pasarán frío, hambre y sentirán dolor, pero que también podrán disponer libremente de su tiempo de vida como ellos decidan.

Y que libremente devorarán o serán devorados, como debe ser.

En definitiva, deberemos aceptar que no son de nuestra propiedad.

Como tampoco lo son los mares, ni las montañas.

Como en realidad no lo es nada.

Pero si al final no somos capaces de soportar la auténtica realidad de la naturaleza, si al final preferimos seguir creyendo que los animales son de nuestra propiedad y que están a nuestro servicio, al menos tengamos la decencia de no ser tan asquerosamente hipócritas…

Fuente