Repaso al proceso de desprogramación y eliminando la rutina de reticencia a aceptar cosas nuevas

El trabajo de desprogramación que estamos intentando explicar desde hace algunos artículos es mucho más simple de lo que estamos entendiendo que es. Vamos a partir de cero, para desarrollar porque funciona, cómo funciona y la falta de necesidad de ejecutar ningún tipo de ritual personal o lo que sea para ello.

Conectando con nuestro Yo Superior

Volvemos a la casilla de inicio. Todos nosotros somos seres multidimensionales, no somos nuestro cuerpo, ni nuestra personalidad. Nos identificamos con esta última, y cuando hablamos de otras partes de nosotros mismos las ponemos en tercera persona, y está bien que así sea, es una forma de entendernos, pero es solo terminología.

Imaginaros una goma elástica, la estiramos todo lo que podemos, enganchamos la parte inferior al suelo, y mantenemos la parte superior una distancia por encima de este. ¿Hay diferencia entre las partes de la goma elástica porque un trozo esté tocando el suelo físico y otro trozo se encuentre en suspensión en el aire? No la hay, así que, muy a groso modo, cuando trabajamos con nosotros mismos, estamos trabajando con esa parte de la goma elástica, la estructura multidimensional que nos forma, para que, la parte en suspensión, la parte “alta”, ayude a la parte “baja”.

Analogía aparte, esto quiere decir que cuando decimos “pedir al ser o al Yo Superior que desprograme algo“, solo hay que hacer eso, pedirlo. No hay que hacer una meditación, no hay que poner velas, no hay que poner música y vestirse con colores de ningún tipo. Es una única petición consciente, focalizada, concentrada, desde la personalidad (la parte baja de la goma elástica), hacia el ser, Yo Superior, la parte ”divina” y elevada de nosotros mismos (la parte alta de la misma goma). No hay un segundo de nuestras vidas y existencias donde nuestro ser no esté atento a lo que nuestra personalidad hace, vive, experimenta o solicita, pero hay unas reglas del juego evolutivo, que indican que no se puede violar el libre albedrío, ni siquiera entre partes de uno mismo. Esto significa que si no se solicita conscientemente a nuestro ser que nos ayude con algo, no se produce esa ayuda, al menos no directamente. En este caso, puesto que nuestra personalidad ha obtenido el conocimiento de lo que puede solicitar, por medio de los artículos anteriores, y que es aquello que nuestro ser desea y está listo para desprogramar en nosotros sin peligro, solo con la petición de hacerlo, ya se ejecuta esa desprogramación.

Espero que con esto se comprenda cómo funciona el proceso para futuros artículos, y todos podáis trabajar con ello.

Eliminando los bloqueos a aceptar nuevas cosas

Entonces, dicho esto, vamos a seguir con la desprogramación de cosas que están presentes en todos nosotros, y que a todos nos viene bien eliminar. Solo publicamos aquello que es más común para todos los seres humanos, pues las programaciones individuales y personalizadas que cada uno haya recibido por medio de sus vivencias, experiencias y demás se han de averiguar, trabajar y eliminar individualmente.

La siguiente rutina o programa que nos va a ayudar de nuevo a soltar algo de carga de nuestra psique es la rutina que vamos a llamar de “reticencia a dejar entrar nuevas ideas que choquen con lo establecido y programado en nosotros.” ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que todos tenemos unparadigma base con una programación más o menos estándar y una serie de creencias imbuidas solo por el hecho de tomar cuerpo físico en cada encarnación, ya que, al nacer, y al conectarnos al inconsciente colectivo, se descargan automáticamente todas esas programaciones y arquetipos que nos han de colorear, según la zona del mundo donde vivimos, cómo vemos la vida y cómo decodificamos la realidad común, para luego reforzar su estado con la proyección de nuestra realidad individual en base a esa programación.

Una rutina repartida en varias esferas

Así, hay instalados en diferentes esferas mentales, principalmente la inconsciente, la subconsciente y la consciente, los tres niveles de la psique que rigen la creación de la realidad de forma más directa en el plano físico, varios programas que, unidos, forman una sola “rutina” (conjunto de instrucciones) y que, por mucho que le digamos a Fulanito que la hierba es verde, si Fulanito tiene este programa activo, y le han programado que la hierba es rosa con topos azules, no aceptará nunca aquello que le llegue y contradiga su programación.

Entonces, la rutina de “reticencia a aceptar ideas o conceptos nuevos” está protegida de nuevo por cuatro programas de protección de arquetipos, así que primero, hemos de hacer la petición consciente a nuestro Yo Superior de que elimine estos cuatro programas de protección, no es necesario saber que son ni donde están, porque estás dando indicaciones precisas al indicar que son los que protegen la rutina anterior.

Una vez estáis seguros de que ya no están, con cualquier herramienta o medio que tengáis (sugería por ejemplo que pidáis una sincronicidad en vuestra realidad para aquellos que no tengáis otras herramientas de comprobación a mano), entonces solicitamos que se elimine la rutina que genera resistencias a aceptar información nueva.

Información protegida, no datos inservibles

Ojo, con información nueva, aquí no me estoy refiriendo a que entre información sobre el número de habitantes que hay en la ciudad tal, que puede ser información nueva y no conocida para vosotros, pero no es lo que se filtra con esta rutina, pues, de nuevo, estamos hablando de información sobre el sistema de control, información sobre el funcionamiento de la realidad, información sobre quiénes somos y cómo estamos hechos, etc.

Este tipo de información es la que esta rutina filtra y borra, dirige a lugares de la mente donde se almacena temporalmente, y si no ha “calado” y se ha integrado en nosotros, la borra como si fueran archivos basura, así que, aunque nos hayan contado la verdad más verdad sobre nuestra existencia en la Tierra como seres humanos, en muchos casos habrá durado en la psique lo que dura el tiempo que pasamos a leer otra cosa, y luego desaparece y se borra por procesos automáticos de limpieza una vez, la mente consciente, se ha olvidado de ella.

De esta manera, solo se fomenta el conocimiento de muchos datos que solo sirven de forma temporal (aprender las capitales de todos los países de memoria, por ejemplo), mientras que se bloquea que se conozca lo que realmente es importante para facilitarnos la desconexión del sistema de control en el planeta.

Más fácil trabajar con nuestro ser

Una vez desprogramada esta rutina, si en algún momento uno se ve enfrentado a algo que va en contra de su programación actual, podrá también aceptarlo y no rechazarlo de forma automática, al menos no sin poder analizar si es algo que le conviene mantener y procesar o no. Esto produce ventanas de oportunidad para que nuestro Yo Superior pueda entonces imbuir en nosotros destellos de la realidad desde su visión, la visión de la “divinidad” en cada uno, la visión de cómo es la realidad desde el punto de vista del ser, y entonces, la personalidad, tiene acceso a otro nivel del juego, porque tiene acceso, aunque sea temporal y a ráfagas al principio, a comprender las reglas que rigen el mundo en el que nos movemos, ya que no hemos eliminado ni desechado automáticamente aquello que, anteriormente, nos impidió hacerlo, por mucho que nos lo hubieran dicho, mostrado o repetido.

Cómo ejecutar cambios en la rutina egóica de “supervivencia”

A partir de que uno se va formando mentalmente una imagen global de la situación en la que nos encontramos, se hace cada vez más fácil encajar muchas piezas del rompecabezas que, en otros niveles de nuestra percepción, sabemos que no tenían lógica. Suceden muchas cosas en el mundo que no se entienden si no se añade un componente multidimensional a la realidad, y suceden muchas cosas que no hay forma de explicarse si no se añade una intervención exoplanetaria sobre el planeta. Lo interesante del tema, es ver la cantidad de informaciones que el sistema de control de daños, de los poderes que rigen los medios, y en general nuestra sociedad, tienen que inventarse y sacar constantemente a la luz para proporcionar explicaciones que cuadren con lo establecido hasta ahora como la “verdad oficial”.

¿Porqué no usamos sus mismas armas?

Hace unos días alguien preguntaba: “¿porqué entonces no se intenta que los medios de comunicación,  o al menos algunos, sean usados para emitir la verdad de la situación? ¿no podría forzarse la toma de control de todas las herramientas de desinformación que existen para darles la vuelta y usarlas como medio de despertar a las personas? “

La respuesta que viene es, si, tecnológicamente si, se podría “pinchar” una señal de satélite, o todas, y empezar a emitir la verdad “real” de las cosas, pero, ¿que bien haría eso en las personas cuando las personas no quieren, una gran parte, conocer la verdad?

¿Porqué alguien no quiere conocer la verdad, o al menos una versión menos manipulada y más acorde a los acontecimientos que se están dando? Porque tememos que esto rompa nuestros esquemas, y nos desmonte todo lo que creemos que es correcto. Esto ya lo hemos hablado anteriormente, una gran parte de la población, desea, literalmente, desea, que las cosas sigan como están porque, dentro de lo malo, no estamos tan mal, y, contra ese deseo, no se puede forzar nada, ya que eso significaría violar el libre albedrío y tantas otras leyes y directivas. Pero todo requiere un balance, así que, en algún momento, a esa parte de la población humana que no desea que las cosas cambien (y todos podemos estar incluidos, en mayor o menor medida en esta descripción, porque nos viene bien jugar al juego de querer cambiar pero sin tener que mover ninguna ficha ni arriesgarnos por ello), tendremos que tomar la decisión de aceptar de una vez que hay cosas que ya no se pueden obviar, porque no tienen sentido en este show, y uno ya no podrá esconderse ante los cambios que se produzcan en la realidad consensuada, y que obliguen a admitir el escenario en el que nos movemos.

Más margen

En todo caso, seguimos teniendo un poco más de margen antes de que eso suceda, como os decía en el anterior artículo, siempre tenemos un poco más de margen, así que siempre hay un poco más de tiempo para que los humanos hagamos el trabajo individual que nos toca hacer con pequeños empujones solo cuando nos quedemos retrasados más allá de un límite aceptable para todos los involucrados, principalmente el planeta en el que viajamos y sus ritmos y ciclos evolutivos. Es como cuando queremos que nuestro niño pequeño aprenda a subir las escaleras por si solo, y le dejamos, con paciencia infinita, que suba como pueda escalón tras escalón, pero, si en un escalón se atasca demasiado, le damos un pequeño empujoncito suave para que pase ese punto en el que está atascado, y volvemos a dejar que siga solo en el siguiente escalón para que vaya subiendo por sus propios medios. El tiempo que tenemos para subir cada escalón es el tiempo que marca el ciclo y la octava planetaria en su propio crecimiento, ya que los primeros escalones van desapareciendo con el tiempo, así que, si tu escalón está a punto de desaparecer, no hay más remedio que ayudarte a subir al siguiente, y ahí se nos vuelve a dejar para que sigamos a nuestro ritmo haciendo los deberes que nos toca hacer.

Una rutina de supervivencia

Con esto en mente, volvamos de nuevo a examinar las razones por las que no queremos, en general, que se nos desmonte la visión de la realidad que tenemos.

Todo tiene una base mental, no hay ningún componente del sistema de creencias y de creación de la realidad holocuántica de cada uno que no esté imbuido en nuestra esfera de consciencia, en nuestras esferas mentales y en nuestro cuerpo mental. En este caso, el componente principal que impide que queramos, nosotros mismos, desmontarnos, es nuestro programa ego, que tiene, en su interior, una rutina codificada de “supervivencia a toda costa” y de control de todos los procesos de gestión de la realidad externa y material.

Si no tuviéramos esta rutina de “supervivencia” y de aferrarnos a lo establecido, seríamos más maleables y aceptaríamos mucho mejor cualquier cambio que se nos presentara, porque no estaríamos agarrados a un clavo ardiendo, que es la estructura actual de sumisión a otras razas, y podríamos navegar más fluidamente por las modificaciones constantes que se producen, tanto en nuestro propio sistema energético, como en el entramado de la realidad que proyectamos y compartimos.

Esta rutina de supervivencia, por llamarla de alguna forma, fue uno de los primeros componentes insertados en el cerebro reptílico, uno de los tres componentes del llamado cerebro triuno, y, para desmontarla un poco, podemos de nuevo apelar a la consciencia de nuestro ser, Yo superior, o partes más elevadas de nosotros para que la reconfiguren y disminuyan en potencia. No vamos a poder eliminarla por completo, así como no se puede eliminar el programa ego que es el software de gestión de toda nuestra personalidad y sin el cual estaríamos perdidos, pero si que se puede tunear en ciertos aspectos, para reducir su poder y control, ya que, en general, aun está, la mayoría de la población, lejos de conseguir que su ser tome el control de su ego, y, mientras esto no ocurra, lo que podemos intentar es ir reduciendo su poder recodificando pequeñas rutinas y subprogramas del mismo.

Recodificando y reduciendo el poder de la rutina de supervivencia

Así, que de nuevo, se puede hacer vía petición consciente, que ya veis que es una herramienta sencilla de trabajar en pequeños micro pasos y micro acciones, porque así no se va a producir ningún problema mental o energético. Trabajo de hormiguita, si, paso a paso, despacio, pero seguro y sin ningún contratiempo. Jugar con la psique no es algo que se tenga que tomar a la ligera, por lo tanto, hay que ir sobre seguro.

De nuevo, podemos solicitar de forma consciente que se minimice y reprograme, reduciendo el potencial, esta rutina de supervivencia y control de la realidad terrenal, que se agarra con todo el poder que tiene al sistema de creencias presente en cada uno de nosotros, y lucha por que no cambie nada que pudiera desmontarlo y poner en peligro esa “supervivencia”, simbólica e irreal en muchos casos, pero verdadera y tangible para esa parte de nuestra psique.

Con esto, damos otro micro paso adelante para abrir puertas a nuestra consciencia, a la consciencia de nuestro Yo Superior, damos un micro paso a desmontar un poco el poder de la “mente predadora” existente en nosotros, como componente foráneo instalado para poder imbuir artificialmente y desde el inconsciente colectivo, en la esfera mental preconsciente y subconsciente, nuevas rutinas y programas de control para nuestra especie.

Seguiremos en próximos artículos hablando de pequeñas acciones a ejecutar, quien lo desee, para minimizar el poder que se tiene sobre nuestra psique, y luego está en manos de cada uno querer saber más, querer trabajarlo más, etc. Como os decía enotro artículo anterior: “todo tiene un propósito, como siempre, el de la evolución consciente, el de la transformación. No dejéis de pedir a vuestro ser, a vuestro YS, que os ponga las oportunidades, herramientas, conocimientos y experiencias para poder acelerar vuestro camino, y estad atentos a lo que llegue. No hay un manual de instrucciones único y común, cada uno tiene su propia hoja de ruta, pero la tienes codificada en tu interior, y por lo tanto, puedes acceder a ella, y dejar que tu realidad externa te la muestre cuando pides que así sea hecho.”

un abrazo,
David Topí

Tablero de juego–visión global de la situación

Me ha parecido oportuno, tras los últimos artículos, hacer un resumen visual de la situación global en la que se encuentra en estos momentos nuestro sistema de vida en la Tierra. Aquí lo tenéis en imagen, pero como no se ve demasiado bien porque es muy grande, la he dejado también disponible en PDF en este enlace o en formato jpg.

Soy consciente que para muchas personas esto aún suena a ciencia-ficción, que, por otro lado, es lo que siempre se ha pretendido que suene por parte de aquellos en control. Confío en que sirva para tener una visión genérica de lo que está sucediendo en estos momentos, los esquemas sobre el camino evolutivo que estamos transitando lo tenéis en este otro artículo.

tablero de juego

un abrazo,
David Topí

Situación actual del inconsciente colectivo

Habíamos concluido hace algunos artículos explicando la situación del inconsciente colectivo, y habíamos dicho que:

En el otro bando, recordad que este juego siempre tiene dos lados, esto implica quemuchas fuerzas de las diferentes razas, Dracos, mantids, Zuls y demás, de las que ya hemos hablado anteriormente, van a reorganizarse para “defender” lo que tienen a la espera de encontrar formas de recibir apoyo externo que ahora les está vetado por la movilización externa de las fuerzas que están ayudándonos y la vigilancia que se lleva a cabo. Esto significa, por otro lado, que van a intentar entrar a través de otras maneras, incluyendo la apertura de algunos portales usando las energías del inconsciente colectivo, lo cual significa algunos vaivenes a gran escala en la psique común de la humanidad si lo consiguen, pues usar la energía de nuestro inconsciente colectivo para crear un portal enorme es tarea no pequeña y con ciertas consecuencias para todos. Muchas fuerzas están alerta para ello y se tiene que trabajar desde el interior del planeta para evitarlo, si se sube el nivel de nuestro inconsciente hay menos posibilidades de éxito, pero ese trabajo, como ya estamos viendo desde hace tiempo, es una tarea ardua que solo avanza a cuentagotas.

Bien, esto es lo que se ha estado intentando evitar esta semana, en estos últimos días, pues, literalmente, se ha blindado nuestro inconsciente colectivo con, vamos a llamarles así, campos o escudos de fuerza, para que no pudiera ser usado por aquellos en control como energía para abrir puertas de entrada que necesitan para reforzar sus “tropas” en nuestro planeta. Esta razón es la que ha llevado a unos días de relativa calma psíquica y mental, a nivel de nuestro campo mórfico común, pues nada de lo que hiciéramos a nivel macro, tenía repercusiones en el inconsciente colectivo.

En estos momentos, nuestro inconsciente colectivo sigue protegido, pero, poco a poco van a ser reducidas las capas extras que se han puesto sobre él, para que nos entendamos, ya que se ha conseguido minimizar su uso como combustible energético para fines no apropiados a nuestra evolución.

Y bien, ¿a dónde nos lleva esto ahora? Al punto donde nos encontrábamos hace unos días, al momento de seguir trabajando para mover a la mayor parte de personas hacia niveles de conciencia y realidad más elevados, insertando choques de información de nuevo que vayan acelerando el ritmo de los cambios globales para todos.  Algunos de aquellos grupos que nos asisten ven con buenos ojos el tratar de mover el inconsciente colectivo lo más rápidamente posible hacia “vagones delanteros”, siguiendo la analogía del tren que habíamos hecho, por medios externos, mientras que otros prefieren que seamos nosotros mismos los que vayamos ejecutando ese cambio. A nivel individual, como siempre, lo que toca es seguir viendo como soltar lastre, miedos, cargas innecesarias emocionales, mentales, etc., que faciliten el paso de “vagón” de forma individual.

La fuerza que nos hace falta en conjunto para tirar esto adelante es ciertamente, mucha, ya que no hemos podido hacer gran cosa durante mucho tiempo debido al estado de sometimiento y programación en el que estábamos, y seguimos metidos. Ahora es cuestión de si, con la poca información que tenemos sobre lo que está pasando, y las pocas personas que son realmente conscientes de ello, se puede influenciar a todo el resto trabajando sobre el campo mental que nos une a todos para provocar ese efecto de bola de nieve que se busca.

Todos conocéis ya el concepto de masa critica y sabéis que es lo que se lleva buscando por todos los que nos asisten en el proceso, desde dentro y desde fuera, desde hace mucho tiempo, pero como no termina de consolidarse y no se termina de ver si se llegará a tiempo antes de que el planeta ejecute lo que tiene que ejecutar por sus propios ciclos, lo que ya hemos explicado, es posible que la opción más plausible en estos momentos sea provocar el revolcón energético para dar una pequeña sacudida, no grave, que despierte un poco a la población. Con esta pequeña sacudida, si se da, pues hemos de ser conscientes de que la ayuda que estamos recibiendo también tiene diferentes puntos de vista sobre cómo ejecutar estos procesos, se romperían algunos de los pilares exteriores menos importantes del sistema de control a nivel de psique, como si a todos aquellos conectados a la Matrix, como en la película, les cambiaran algunos parámetros en su mente para que la realidad en la que viven les permita algún margen más de libertad y movimiento.

Repetimos una y otra vez la palabra “mental” porque el cambio o intervención no es en el plano físico, sino en el plano mental, de donde se crea todo el paquete y conjunto de energías y patrones que luego dan lugar a la realidad física consensuada. Es por eso que lo que cambia es nuestra percepción de las cosas, y se borran diferentes patrones con estas sacudidas al IC que permiten que dejemos de actuar, al menos en parte, automática y reactivamente.

Todo tiene siempre una doble lectura, por un lado, de esta forma se viola un poco el libre albedrío de toda la raza humana, pero, por otro, se nos permite continuar nuestro viaje evolutivo un poco más con un margen de tiempo más grande para que nos acomodemos por nosotros mismos a los vagones más avanzados del tren. No intervenir para nada, significa posiblemente dejar a los procesos de causa y efecto la transición de un vagón a otro cuando el tren tome las decisiones que ha de tomar en la ruta que lleva, lo que, a la larga, puede suponer un problema mucho mayor para el conjunto de todos, pues esta transición no sería ordenada, sino mucho más caótica y difícil de asistir externamente.

Vamos a ver que sucede en los próximos días y semanas, aquellos que nos asisten, están intentando continuamente remitirnos información del estado del proceso en el que estamos, para que comprendamos lo que está pasando, así que queda en nuestras manos tratar de obtener la información y comprenderla para ir integrando y tener la foto global de las cosas, y en vez de ver solo el pequeño árbol que tenemos delante, intentar ver, al menos, una parte del bosque completo para entender como afecta, en conjunto a todos nosotros, lo que está sucediendo.

un abrazo,
David Topí

El “tren”, visto por delfines y ballenas

Esta mañana, trabajando con aquellos que nos asisten para comprender el proceso en el que estamos metidos desde otros niveles superiores, se produjo una comunicación con las mentes grupales de delfines y ballenas, principalmente interesadas en dar a conocer su visión del “tren” en el que estamos, usando la analogía que habíamos publicado en los anteriores artículos. No hay mucho que pueda comentar al respecto, simplemente, llegó esto tal cual lo transcribo. Mis palabras van en cursiva, las respuestas en letra normal. Las distorsiones que pueda hacer son responsabilidad mía exclusiva, pues el proceso de recepción siempre pasa por todos los filtros, programas y componentes de la mente, que, como ya hemos dicho en varias ocasiones, tamizan y colorean toda comunicación externa, por mucho que no lo queramos.

Delfines

Llega este primer paquete de comunicación en un solo bloque:

“No hay muchos humanos que se interesen por la conexión con la mente grupal de nuestra especie, a pesar de que somos y venimos de lejos para ayudaros. El hecho de que nos veáis como animales, y no como seres más evolucionados, dificulta nuestro entendimiento con vosotros, ya que no poseéis la capacidad de ver lo que se esconde tras nuestros cuerpos mamíferos. Este no es nuestro verdadero vehículo evolutivo allá en nuestro planeta de origen. Vinimos porque la madre Tierra, Kumar, nos pidió ayuda para mantener los mares y océanos del planeta bajo supervisión constante, debido a la cantidad de manipulaciones y entradas y salidas de razas que han venido aquí a colonizar, y fue necesario un sistema de mantenimiento del equilibrio de la vida acuática para poder garantizar que otros tipos de vida, animal, pudieran disfrutar de un entorno lo más sano posible para su evolución y propósito. Esto ahora mismo está siendo una odisea, tus congéneres nos cazan, algunos sabiendo lo que somos pero otros no, se comen nuestra carne de nuestros cuerpos, y nos hemos convertido en una atracción de feria y circo. Lo hacemos porque hay pureza en alguna parte vuestra y porque sabemos a lo que estáis sometidos, pero no nos gusta. Continuaremos aquí mientras Kumar nos necesite, luego nos iremos. Gracias por escuchar.”

Os doy las gracias por vuestra comunicación y por vuestra labor. Quiero pediros perdón en nombre de mi raza, que ni siquiera sé si estoy autorizado a hacerlo, al menos, por la parte que me toca os pido perdón. No somos conscientes de nada, no somos conscientes de la vida en el planeta, de vuestra labor, ni la de tantos otros. Estamos ciegos, programados, velados, estamos siendo usados como recursos, pero no queremos despertar, nos mueven emociones y pensamientos de bajo nivel, estamos desconectados del planeta y de nosotros mismos. No hay forma, al menos de momento, de que esto cambie, es un trabajo enorme enorme, y poco creo que podemos hacer para que se revierta si no es con ayuda externa. Quiero daros las gracias por un trabajo que no tiene gratificación alguna más que el servicio que hacéis al planeta y a la vida acuática. Ojala podamos en algún momento, mi raza y la vuestra comunicarnos juntos en entendimiento, en paz, en armonía, ojala podamos recompensaros de alguna forma por vuestra ayuda y servicio. Gracias, y perdón de nuevo.

Vuelve la respuesta.

“Es muy difícil lo que estáis intentando hacer, revertir todo un proceso de esclavitud a una raza que fue creada para servir. No os lo reprochamos, solo vemos que se acaba el tiempo, y vemos que hay que intervenir. Nos duele la crueldad con la que nos tratáis, no siempre tenemos a mano la comprensión inmediata de porqué lo hacéis, cuando si mirarais dentro de vuestro corazón estamos seguros de que no lo haríais. Pero en estos momentos, no hay mucho que perdonaros, estáis como estáis a merced de aquellos que os consideran sus recursos y se consideran vuestros amos. En todo caso, seguiremos aquí ayudando, si uno de vosotros despierta y ya es capaz de comunicarse con nosotros, ya es un signo de esperanza, otros lo hicieron en el pasado, pero todo siguió igual. Veamos a donde nos conduce esto.”

Las ballenas piden su turno, aquí va la comunicación.

“Sintonizamos la comunicación con nuestros hermanos delfines, somos sus hermanos mayores, venimos del mismo origen y lugar y tenemos una función parecida. Somos dos razas que ocupan en estos momentos dos tipos de vehículo diferente en vuestros mares, como también los ocupamos en nuestro planeta hogar. Nuestra función es la de mantener las aguas y contener movimientos energéticos que desestabilicen parte de la vida en la Tierra. Podemos trabajar a mucha profundidad y sostener, modificar, o amplificar movimientos energéticos que palien ciertas desarmonías bajo vuestros océanos. También nos cazáis, pero, si llega el caso, nos dejamos morir para abandonar un cuerpo y entrar en otro, al contrario que nuestros hermanos delfines, a veces preferimos entregar nuestro vehículo evolutivo animal cuando ha cumplido el propósito y nos retiramos para entrar en otro. Nos causa mucho daño la polución del planeta y por ello no podemos mantener demasiados años la consciencia dentro del mismo tipo de cuerpo. Nos ayudaría una limpieza de vuestros mares, pero eso no se puede hacer ahora sin tecnología de aquellos que moran más allá de vuestra atmósfera. No pertenecemos a esa alianza hecha por otros grupos para ayudaros, ya que tenemos otro cometido, alineado con Kumar [la consciencia, alma de la Tierra, también llamada Gaia y con muchos otros nombres según cultura o tradición nativa] más que con la raza humana, pero al fin y al cabo todos habitamos el mismo planeta y todos necesitamos que todos colaboremos con todos. “

Es para mi algo enorme sentir vuestros campos de fuerza y de consciencia, sentir a los seres que ahora consideramos parte de la vida animal. No tengo palabras para vuestro trabajo. Gracias, estamos también a vuestro servicio.

Aquí ha concluido esta transmisión, mi intención era seguir recabando datos del estado del proceso energético en el que se encuentra el planeta, y tenia intención de pedir a mi Yo Superior una actualización del mismo. Ha sido gratificante y aleccionadora. No hay nadie que no pueda establecer esta comunicación, forman parte de nuestro ecosistema, y prejuicios y filtros aparte, no dejamos de ser dos especies tratando de llevar a cabo de la mejor manera posible el trabajo que tenemos encomendado.

un abrazo,
David Topí

Razones por las que hay que ejecutar, posiblemente, cambios en la psique colectiva

A raíz del último artículo, han surgido varias inquietudes respecto a cuales serían las posibles consecuencias de estos posibles revolcones energéticos que pueden darse, según avance o no la situación de nuestro inconsciente colectivo, y según se consiga avanzar hacia la masa crítica a tiempo o no.

¿Qué puede hacer cualquiera de nosotros, el común de los mortales, ante todo esto? ¿Qué tipo de procesos nos esperan para que podamos avanzar hacia la nueva matrix/realidad, o al menos salir de la realidad del vagón de cola? ¿Cuál es el efecto práctico en la vida de una persona que se vea arrastrada por el revolcón energético?

Intentemos responder a eso de nuevo con otras analogías, y luego intentemos ponerlo en términos más prácticos. ¿Qué sucede cuando te pasa algo en la vida que te deja traspuesto, en shock, cuando algo te desmonta parcialmente tu forma de entender el mundo y se caen viejos sistemas de creencias que, de repente, han perdido toda credibilidad y validez? En general, uno entra en una espiral de confusión que puede ser bastante profunda y durar algún tiempo. ¿Qué sucede cuando todo lo que has creído que era de una forma ahora ves con una claridad aplastante que no era así, porque unas fuerzas mayores han eliminado, de un plumazo, los velos y filtros que tenías y coloreaban esa percepción?

Cuando ves el show de Truman

Ese es el primer efecto de este “revolcón” energético que se puede dar, no sabemos si va a ser así aún, para sacar a la masa de las personas del último vagón y tratar de moverlas adelante a un estado algo más alineado con la octava general del planeta. Es como si te abren los ojos de golpe y sin anestesia para que te des cuenta del show de Truman en el que estamos metidos. Como ahora simplemente es pura información teórica que leemos en algún que otro blog pero luego queda relegada, filtrada o eliminada con más o menos rapidez, no tiene mayor impacto en nuestra vida. Si aquellos que rigen los procesos evolutivos por los que tenemos que atravesar no vieran otra salida, ya que nosotros no somos capaces de quitarnos nuestros propios velos, entonces posiblemente, repito, no sabemos aun,  nos los quitarán de golpe. Si queréis repasar las razones de todo esto, aquí podéis volver a leer el artículo sobre “¿porque no vemos esa otra realidad?”.

Luego, el segundo efecto es que la confusión que se apodera de las personas, induce a cambios en el plano físico, pero, mientras tanto, las cosas se tambalean un poco porque uno no sabe bien bien por donde tirar con su vida terrenal cuando parte de lo que la sostenía te das cuenta que era falso. Al tambalearse la vida física, muchas cosas se paran, se dejan de hacer, las prioridades cambian, lo que era importante ahora es un sinsentido, etc., pues al habernos sacado parte de las estructuras que nos mantienen “en sueño permanente”, no puedes ya pretender seguir con un estilo de vida que en ese momento ya no tendrá sentido: trabajos que no nos hacen felices, actividades que no nos aportan nada, conocimientos que son falsos o manipulados, sistemas de gestión social, política, salud, económica y financiera que bloquean nuestro desarrollo en vez de ayudarnos con el mismo, etc. Se instaura la desconfianza en aquello que antes eran unas instituciones claramente por y para el pueblo (nunca lo fueron) y puede que, en nuestro interior, entremos en caos.

Ahora, dicho esto, en nuestras manos está que no tenga que suceder. En nuestras manos está que aquellos que puedan, que estén dispuestos, simplemente se pidan a ellos mismos, a su Yo Superior, a su ser, a su parte “divina”, las herramientas y oportunidades para avanzar y salir de este último vagón sin tener que esperar a que se produzca el choque mental para sacarnos a todos de golpe, cuando no haya más remedio que ejecutarlo. Y si no terminamos de creernos que esto vaya a ocurrir, pensad en lo siguiente, que os servirá como analogía para entender lo que le sucede al cuerpo planetario en el que viajamos.

Cuando nos convertimos en adolescentes

Si vuestro cuerpo fuera la madre Tierra, que no para de crecer, regenerarse, cambiar, evolucionar etc., y la humanidad fuéramos las pequeñas bacterias y microbios que habitamos la piel, ¿que pasaría si llega el momento en el que el cuerpo va a sufrir un cambio total y brusco, por ejemplo, en la pubertad, donde prácticamente no hay parte del organismo que no cambie por su propio crecimiento y necesidades evolutivas? Si nosotros fuéramos la Tierra, y nuestras bacterias los humanos, ¿hasta cuando aguantaríamos los cambios que necesitamos que sucedan en nosotros por ley evolutiva para que esas bacterias se pongan al ritmo y al nivel adecuado para poder habitar el nuevo cuerpo salido del cambio de niño a adolescente? Por muy burda que sea la analogía, ya que no somos bacterias en el cuerpo terrestre, el planeta en el que vamos no va a retrasar sus cambios porque sus habitantes no estén listos, pero los ralentiza, hasta que las propias leyes naturales le impidan hacerlo más. Como eso está a punto de suceder, pero en términos humanos no es un proceso que dure un día, sino ciclos de más o menos larga duración, ya cada vez queda menos margen para que esos cambios vayan a darse, de ahí que haya otras fuerzas trabajando en coordinación con la esfera planetaria y su consciencia, para que lo que va dentro se prepare para la sacudida, o se ajuste antes de la misma y no sufra demasiadas consecuencias. Simplemente, creamos en ello o no, son cosas que sucederán, de la misma forma que nuestros niños se convierten en adolescentes por mucho que los pequeños microbios que hay en nosotros se enteren de que va el cambio o no lo hagan.

¿Porqué la Tierra tiene que seguir adelante, ajustarse y cambiar?

Porque como nos dicen aquellos que nos asisten en este trabajo, hay muchos sistemas implicados en este proceso. Todo nuestro sistema solar pertenece a un conjunto mayor que está regido por la estrella o sol central de la constelación que llamamos Pléyades y que llamamos Alcione. Todo funciona por ciclos, y todo funciona por jerarquías. El sistema al que pertenecemos tiene lazos, conexiones y está ubicado en una de las bandas de la estructura de este otro subconjunto estelar mayor. Como analogía, de nuevo, podéis visualizarlo como un átomo donde uno de los electrones cambia su carga, se desestabiliza, eleva y baja constantemente su energía, afecta a los otros átomos de su órbita y a veces se ralentiza respecto a la velocidad que necesita. Esto causa alteraciones no visibles para nosotros, pero si para todo el resto del conjunto, que han de ajustar y parametrizar constantemente los escudos, campos energéticos, líneas de fuerza, etc., etc. en todo el subconjunto solar mayor al que pertenecemos, por no hablar del resto de esferas planetarias del mismo sistema que también son parcialmente influenciadas. Aunque aquellos en control de esas esferas planetarias ya toman las precauciones necesarias para que el sistema de vida en la Tierra no afecte mucho a sus propios procesos evolutivos, es inevitable que los vaivenes a los que estamos sometidos no les afecten. Para minimizar, y para equilibrar todos esos puntos, líneas, campos, sistemas y demás, otras fuerzas y grupos acuden, y realizan los ajustes que son necesarios según las directrices de equilibrio que sugieren las leyes cósmicas y universales y que son estos que os expliqué en el artículo anterior.

Pero todo tiene un propósito, como siempre, el de la evolución consciente, el de la transformación. No dejéis de pedir a vuestro ser, a vuestro YS, que os ponga las oportunidades, herramientas, conocimientos y experiencias para poder acelerar vuestro camino, y estad atentos a lo que llegue. No hay un manual de instrucciones único y común, cada uno tiene su propia hoja de ruta, pero la tienes codificada en tu interior, y por lo tanto, puedes acceder a ella, y dejar que tu realidad externa te la muestre cuando pides que así sea hecho.

un abrazo,
David Topí

El tren en el que vamos, y el desfase evolutivo que hay que corregir

En el último artículo habíamos hecho referencia al desfase tan grande que hay entre la octava o proceso planetario (el camino y pasos evolutivos que la consciencia-ser de nuestra esfera terrestre sigue por sus propios procesos de crecimiento) vs el proceso que, nosotros, como una de las especies que con él navegamos, estamos atravesando.

Imaginaros que estuviéramos subidos en un tren que tiene un recorrido, estaciones, horas de salida y horas de llegada a cada uno de los puntos por los que tiene que pasar, y que, dentro de ese tren, los pasajeros estuvieran todos amontonados en el último vagón de cola, con las ventanas cerradas y sin ni siquiera darse cuenta de que están frenando, por el peso que ejercen sobre las ruedas del último vagón, la velocidad de avance del conjunto. El tren sigue queriendo tirar hacia adelante, y tiene que hacerlo, pero como el lastre de la carga que lleva le hace ir más lento de lo que debiera, tiene que ir tomando decisiones para ver cómo distribuir a los pasajeros de forma que equilibren el peso y dejen de frenarle, además de enseñarles a que abran las ventanas para que puedan ver lo que sucede fuera de su limitada percepción de la realidad y vean el paisaje y la situación real en la que se encuentran.

Los pasajeros dentro del tren tienen sus propios caminos evolutivos que les permiten ir saltando de vagón en vagón, desde el vagón de cola hasta el de cabeza, este primero siendo el más complejo, denso y negativo, y que además está controlado ferozmente por unos revisores que ni siquiera son nativos del tren, sino que lo asaltaron hace mucho tiempo y se hicieron pasar por seres supremos para ser adorados, y poder gestionar lo que sucede en todos los vagones. Así, los pasos y caminos evolutivos que llevan a los pasajeros (a los seres humanos) desde el vagón más denso (la realidad o matrix actual, la que hemos llamado realidad 7,8Hz) hasta realidades más elevadas en vagones de cabeza (la matrix 15,6Hz), va muy lenta respecto a los puntos por donde el tren tiene que ir pasando para poder ir soltando carga. Cuando el tren tenga que llegar a un punto de su recorrido donde le toque soltar el último vagón, todos los pasajeros que no hayan conseguido avanzar desde el último al penúltimo (desde un nivel de realidad a otro inmediatamente más elevado), verán como su realidad y su existencia posiblemente es catapultada de golpe al vagón siguiente, estén preparados para ello o no, pues ya no será posible que nuestro tren (el planeta), vaya más despacio para intentar llegar lo más lentamente posible a ese punto donde no tenga más remedio que dejar ir aquello que ya no puede sostener más, que es la realidad más baja de todas, pero donde todavía coexisten la mayoría de viajeros del tren.

Analogías aparte, y espero que esto sirva como ejemplo, si ahora el planeta estuviera en un punto de su crecimiento y avance asociado a una nota cualquiera, por ejemplo un RE#, nosotros aun estamos en el FA de la octava anterior, con lo cual, el trabajo que hay que hacer es brutal para poder ponernos al ritmo que marca aquello que nos otorga la posibilidad de usar este sistema como base evolutiva. Cuando hemos hablado de que se aproximan revolturas, cambios bruscos y movimientos energéticos que pueden no ser demasiado cómodos, es porque hay que alcanzar, en la medida de lo posible, el punto de la octava necesario para que tanto pasajeros como planeta vayamos en unísono y a la par, al menos no sin tanto desfase, por los ciclos evolutivos que nos tocan y por los que hemos de pasar si o si.

Pero claro, ¿cómo mueves a la masa de la humanidad desde el último vagón a otros más avanzados o intermedios? La única forma es moviendo su inconsciente colectivo, para que se vean arrastrados por él hacia esos vagones delanteros. ¿Cómo se hace esto? Imaginaros que en el techo del último vagón flotara una balsa de energía y que cada persona estuviera conectada por una parte de su psique a la misma. Esta balsa de energía imaginaros que fuerzas externas y poderosas la arrastraran y la movieran tres vagones más adelante, dejando a los pasajeros con sus cuerpos físicos en el último vagón, pero con su inconsciente colectivo en un vagón con otra vibración mucho más elevada y acorde al punto del recorrido del tren que tendría que ocupar en un proceso normal. ¿Qué ocurriría entonces? Que los cuerpos físicos, las personas, se verían atraídas con más o menos brusquedad hacia los vagones superiores, ya que, como si de un chicle o una goma elástica que se recoge se tratara, no puedes tener tu vehículo evolutivo en una realidad y tu mente y tu psique en otra, al menos no permanentemente, así que, tarde o temprano, como si llegaran unos vendavales mentales enormes, todos los pasajeros se verían sometidos a cambios internos en su psique y sistema mental para poder traspasar a esos otros niveles de realidad que permiten, al menos, desenganchar el último vagón, y continuar poco a poco con el proceso de reajuste respecto a la octava planetaria. Huelga decir que no estamos hablando de un cambio “idílico” a una realidad utópica: el vagón que va por delante del último vagón es muy parecido a este, pero tiene menos restricciones energéticas y mentales, y a su vez el vagón que va por delante del penúltimo vagón, es mucho menos denso y más elevado vibracionalmente hablando que el anterior, y sucesivamente así hasta la cabecera, pero todos forman parte de la misma realidad 3D macro, en diferentes capas de consciencia, vibración, etc..

Por otro lado, conseguir esto no es nada fácil. Ninguno de los controladores y revisores que gestionan la vida en los vagones del tren “planeta Tierra”, piensan dejar marchar ni un solo pasajero hacia niveles más elevados de consciencia y realidad, los vagones de cabeza, pues eso les reduce el alimento, el control y los recursos que tanto tiempo han estado poseyendo y usando a su antojo. En contrapartida, otros pasajeros externos venidos desde otros puntos exoterrestres, se han colocado a todos los lados del tren, dan ánimos, dan instrucciones, intentan explicar a todos los viajeros la situación en la que están, ayudan a contrarrestar las manipulaciones de los captores y controladores del tren para que estos no terminen por hacer descarrilar el mismo o desviarlo hacia otro destino que no forme parte de su recorrido, etc. Y es que la situación, si no os suena a ciencia ficción ya a estas alturas, es para darse cuenta de lo grave que es, en términos energéticos, humanos, evolutivos, conscientes, etc., porque, lamentablemente, casi todas las ventanillas del tren siguen cerradas, y los juegos, las distracciones, la vida diaria del tren por la supervivencia y por ocupar los mejores asientos dentro del vagón, mantienen ocupada a toda la población en cosas de su día a día, y sin mayores preocupaciones que poder gestionar lo que la vida les ofrece de la mejor forma posible.

Afortunadamente, todos los pasajeros tienen partes de si mismos que se encuentran en un nivel más elevado, por encima del techo, y dominan bastante bien y tienen una buena comprensión de lo que se cuece dentro de ese último vagón. Esa parte de cada pasajero tiene un nivel de consciencia superior, y hace todo lo posible porque cada uno de esos viajeros vaya dándose cuenta de donde está, y que vaya dando pasos por su propia voluntad y libre albedrío dejando el último vagón y avanzando silenciosamente, y sin hacer mucho ruido para no ser molestado por los captores, hacia vagones superiores, de forma que pueda evitar, si de da el caso, revolcones innecesarios para salir de ahí. Como todo, hay pasajeros que son conscientes de esas otras partes de si mismo y siguen su guía, su orientación, su intuición, etc., y otros que no, pero, poco a poco, unos cuantos van consiguiendo ayudar a otros a moverse hacia adelante, y los revisores y controladores empiezan a verse impotentes para detenerlos, lo cual ayuda a vaciar un poco la carga que frena el proceso del planeta.

Esperemos que la opción de pegar un revolcón total no tenga que ejecutarse, ahora mismo no parece que se vaya a conseguir pronto esa masa crítica que haría que pudiéramos alcanzar un poco, al menos un poco, el nivel real que deberíamos tener a estas alturas, pero, como todo, no se ceja en el intento de darle a todo el mundo las oportunidades para ello. No deja de ser un viaje de placer y de disfrute, así estaba planeado inicialmente, y por lo tanto, así hemos de trabajar para que vuelva a serlo.

un abrazo,
David Topí

De vaivenes, revolturas y efectos colaterales de los cambios energéticos

El estudio de los principios y leyes que marcan los ritmos que rigen nuestra evolución pasa por comprender que, como todo, cuando llegan puntos concretos donde se producen algunos saltos en la octava en curso, es posible que haya siempre consecuencias a diferentes niveles. Estas consecuencias, que, desde nuestro punto de vista son revolturas energéticas, confusión, y posiblemente desorientación, son producto de los cambios de “notas” dentro de la octava, y de su efecto en los diferentes planos, cuerpos y estructuras del ser humano.

Esto, dicho con un lenguaje menos técnico, viene a explicarnos que, cuando hay cambios macro en los procesos por los que estamos transitando, evolutivamente hablando, esos cambios que se inician por ejemplo en el plano mental, tienen repercusiones en nuestro cuerpo y esferas mentales, o cuando esos cambios llegan al plano etérico, tienen consecuencias en nuestras estructuras etéricas y físicas. Así que, por un lado, nos encontramos con las posibles revolturas que uno puede tener por sus procesos propios e individuales, y por otro lado nos encontramos con los malestares y revolturas debido al “mal tiempo energético”, vamos a decirlo así, que se produce cuando se ajustan los diferentes campos mórficos, plantillas y sistemas que sostienen la estructura de la realidad en la que existimos.

Dos razones para estos vaivenes

Puesto que, por la ayuda que estamos recibiendo desde “fuera”, se están produciendo cambios a nivel macro, a nivel planetario, y debido también a que recibimos el influjo de enormes olas de energía desde diferentes puntos del sistema solar y alrededores, estos tiempos por los que transitamos son dignos, en muchos casos, de ganar el premio a una de las mejores montañas rusas de esta parte de la galaxia, al menos si tuviéramos la suerte o la capacidad de ver como se están moviendo, acelerando, conteniendo, ajustando y tratando de llevar con la mayor suavidad posible, la cantidad de cambios y modificaciones que se han de dar en toda la estructura del planeta, y de nuestra raza, para que podamos soltar un poco las cadenas que nos anclan todavía al sistema de control, y a las razas y “élites” que aun lo gestionan.

Pero, volviendo al interior de nuestra percepción, a la visión desde el individuo, desde cada uno de nosotros, que es lo que nos toca aun cuando no veamos la foto genérica “desde fuera”, la cuestión sigue siendo cómo alinearnos con los vaivenes que vamos a tener por delante para saber llevarlos lo mejor posible si llegan a afectarnos.

¿Porqué pudieran hacerlo? Básicamente hay dos grandes razones: porque aquellos en control quieran afianzar su poder sobre la psique del ser humano como medio de asegurarse la manipulación de la realidad a su favor, y, por otro, por que los que vayan a intentar ayudarnos a soltarnos de esas cadenas pudieran forzar cambios en el sistema mental de nuestra especie que luego resultara en zozobras temporales hasta que, una vez algo más liberados, volvamos a armonizarnos y estabilizarnos.

Cuando hay obras en casa

¿Cómo actuar cuando la casa en la que vives está en obras pero no te puedes mudar porque básicamente no tienes otro sitio donde ir mientras pintan las paredes, modifican los tabiques y te amplían el techo para que puedas ver “más arriba” de lo que hasta ahora podías ver? Con calma, y con dialogo interior, tratando de ver que todo es maleable, que todo está en perpetuo cambio, y que hay días que habrá más tabiques que se muevan de lugar y que nos causarán una serie de inconvenientes y otros días que los operarios y la maquinaria estarán más tranquilos. Pero sobretodo, sabiendo que todo está en constante transformación y que hemos de adaptarnos a ello.

Esto es así porque hemos llegado a un punto donde la octava de la evolución del ser humano ha quedado muy desfasada respecto a la octava planetaria, es decir, que vamos mucho más lentos que los procesos que rigen el destino y cambio de nuestra esfera terrestre, y los ciclos de la vida que alberga. Al no ir a un ritmo más acorde al que el sistema al que pertenecemos necesita ir, se intenta que los cambios en la “casa” (el planeta y sus estructuras) afecten lo menos posible a los habitantes, y todos los que intentan asistirnos buscan minimizar el impacto de los moradores del hábitat, pero no siempre es posible.

Defendiendo su territorio

En el otro bando, recordad que este juego siempre tiene dos lados, esto implica que muchas fuerzas de las diferentes razas, Dracos, mantids, Zuls y demás, de las que ya hemos hablado anteriormente, van a reorganizarse para “defender” lo que tienen a la espera de encontrar formas de recibir apoyo externo que ahora les está vetado por la movilización externa de las fuerzas que están ayudándonos y la vigilancia que se lleva a cabo. Esto significa, por otro lado, que van a intentar entrar a través de otras maneras, incluyendo la apertura de algunos portales usando las energías del inconsciente colectivo, lo cual significa algunos vaivenes a gran escala en la psique común de la humanidad si lo consiguen, pues usar la energía de nuestro inconsciente colectivo para crear un portal enorme es tarea no pequeña y con ciertas consecuencias para todos. Muchas fuerzas están alerta para ello y se tiene que trabajar desde el interior del planeta para evitarlo, si se sube el nivel de nuestro inconsciente hay menos posibilidades de éxito, pero ese trabajo, como ya estamos viendo desde hace tiempo, es una tarea ardua que solo avanza a cuentagotas.

Así que en ese aspecto, hay movimientos en ambos bandos para ver cómo evitarlo y cómo provocarlo, es decir, unos que intentan entrar, y los otros que intentarán que no lo hagan, y habrá cosas que no notaremos para nada respecto a estos temas y habrá otras acciones que sí, reflejadas en movimientos atmosféricos y de clima convulso en algunas partes.

Terminando de asentar los campos y estructuras

Por otro lado, estamos avanzando hacia la consecución de que las estructuras de nuestros campos mórficos terminen de asentarse para ayudar a las personas a equilibrar su tríada inferior, lo que ya hemos explicado de facilitar que se expulsen desde dentro a los que tenemos encima subyugando a nuestra especie. Esto significa que, una vez todos los campos estén perfectamente ajustados, nos será más fácil dar pasos en la alineación de nuestros cuerpos y componentes etéricos, emocionales y mentales. Cuando estas estructuras y campos mórficos se hayan estabilizado por completo, empezará otra fase de empuje para que las personas remuevan estructuras mentales insertadas y presentes en todos nosotros destinadas a bloquear estos mismos procesos evolutivos que nos son necesarios para poder deshacernos de nuestro cautiverio.

Diferentes planes y puntos de acción

Las razas que forman parte de la ayuda pro humanidad buscan recursos y formas de potenciar la desconexión de la raza humana  de sus captores lo más pronto posible, para poder acompañar a los cambios energéticos y planetarios que nuestra esfera está sufriendo y viviendo, pero que se están ralentizando para que intentemos acompañarla de la forma más suave posible. A medida que pasan las semanas, se hace cada vez más difícil frenar el camino de nuestro logos planetario (el alma-consciencia de la Tierra), que necesita y sigue sus propios ciclos y ritmos, y tiene que cumplir con sus propias octavas, haciendo que, a pesar de que se pueda frenar un poco los movimientos que han de darse en las estructuras del planeta para que no se produzca una sacudida grande para todos los que en él lo usamos como base evolutiva, es posible que llegue el momento en el que haya que tirar hacia adelante y los “revolcones” que se vayan a dar no tengan más remedio que ser permitidos. Como decíamos, nuestra octava va muy lenta respecto al paso que necesita ir, y todas las fuerzas hacen lo posible para suavizar algo que tarde o temprano va a tener que soltarse para que no dañe o interfiera con el resto de octavas de niveles superiores y laterales.

Así, finalmente, nuestra tarea sigue siendo imbuir en el inconsciente colectivo de nuestra especie el conocimiento que necesitamos para poder avanzar en este camino de desconexión y paso a la nueva matrix que está yendo bien, pero es un trabajo que ya veis y sabéis que es lento, mientras vamos volcando contenido y hacemos llegar a todos como y porqué pasa lo que pasa.

un abrazo,
David Topí

De los dioses que se aferran al inconsciente colectivo

Dejamos de lado de momento todo el proceso que hemos estado explicando de cómo potenciar la conexión con nuestro ser, Yo Superior, etc., esperando que, poco a poco, aquellas personas que lo vayan trabajando sean capaces de establecer, aunque sea de forma esporádica, la suficiente conexión directa y consciente para ir viendo cómo esa parte más elevada de todos y cada uno de nosotros puede guiarnos y hacernos caminar por los senderos que cada uno debe recorrer de la forma más adecuada y alineada con la hoja de ruta que tengamos.

Puesto que lo anterior es un proceso que depende del trabajo interior, y conociendo lo que debe suceder, ya no tiene sentido estar repitiéndolo una y otra vez, pues aunque los procesos y rutinas de la psique, y el programa ego van a tratar de que todo lo anterior no se lleve a cabo, el simple hecho de que todo lo que se ha explicado ya esté imbuido en alguna parte de nosotros bastará para que, desde dentro, puedan irse dando los pequeños cambios que llevarán a conseguir ese enlace mente consciente-ser y se detonen más fácilmente, por ser comprendidos a nivel consciente, las experiencias y vivencias necesarias para completar lo que cada uno tenga que completar.

Que sucede en el inconsciente colectivo

Nuestro siguiente objetivo es explicar porqué debemos hacer estos cambios mencionados y porqué nos centramos en ellos, ya que están relacionados con los movimientos que han de darse en el inconsciente colectivo del que ya hemos hablado muchas veces. A este respecto, os decía en el anterior artículo:

el inconsciente colectivo se nutre de las proyecciones de todos nosotros, y de ahí nace la realidad consensuada en la que vivimos, teniendo en cuenta que, además, contiene las formas mentales provenientes de las manipulaciones que insertan aquellos en el poder, para que pensemos en ciertas direcciones o tengamos ciertas ideas sobre ciertos temas.

La razón principal por la que no tenemos aun el potencial de librarnos de las grandes razas que gestionan el sistema de vida en nuestro planeta es que tienen un agarre brutal y profundo sobre este inconsciente colectivo. Debido a que hay muchas personas, sabiéndolo y sin saberlo, que están conectando, llamando, vibrando, o pidiendo ayuda a diferentes formas, energías, egregores, “dioses”, etc., creadas por estas razas, estamos sosteniendo, sin ser conscientes de ello, el permiso que les hemos dado, desde la antigüedad, para que puedan mantenerse en control. Básicamente, cualquiera de estos Dracos, mantids, Anunnakis y demás dicen algo así como “no podéis echarnos porque hay muchas personas que siguen clamando nuestra ayuda”, mientras que en el otro bando dicen “si, pero esas personas no saben que están clamando la ayuda de aquellos que les someten y manipulan, y que están siguiendo engañadas para que os permitan estar aquí”. Básicamente, ya os podéis imaginar que las peticiones de ayuda o de conexión que se les hacen están imbuidas en la mayoría de religiones, sistemas de creencias, plegarias y ritos del planeta, donde, al solicitar asistencia de un Yahvé y sus derivados, de un dios tal, o de un dios pascual, no hacemos más que pedir que sigan conectados y presentes en nuestro sistema de creencias aquellos que en su día se hicieron pasar por esos dioses arquetípicos, lo cual les proporciona ese agarre que os comentaba directamente a la parte central del inconsciente colectivo, desde donde se gestionan los arquetipos más importantes que el ser humano usa para la proyección de la realidad consensuada y general.

Una limpieza a cuenta gotas

Es por esta razón que limpiar el inconsciente colectivo de nuestra especie se hace tarea titánica, y solo lo vamos consiguiendo a cuentagotas, sumando poco a poco, conocimiento y consciencia al porqué de la situación planetaria y de porqué cuesta tanto “deshacerse” de los que frenan este camino de crecimiento que estamos intentando transitar. Ahora mismo, ninguno de nosotros podemos desmontar estos ritos, religiones, plegarias y peticiones que millones de personas en el mundo hacen a diario, pero si que podemos ir siendo conscientes poco a poco de lo que significan estas peticiones a todo aquello que no sea nuestro propio ser, nuestro propio Yo Superior, nuestra propia “chispa divina” interior. La ayuda que se necesita, se solicita “hacia dentro”, hacia la Fuente y la “divinidad” presente en nosotros mismos, ya que es el canal directo hacia los recursos, conocimientos y herramientas que cada uno precisa. Cuando se solicita hacia afuera, la llamada la responde aquello que está más acorde a la vibración de la persona, lo cual a veces no es del todo lo que está alineado con su bien mayor, ni con la vibración-consciencia-ser que la persona cree que va a responder. Como todo, forma parte de lo que nos han enseñado a hacer, buscar todo fuera, y pedir ayuda siempre fuera, y hemos de hacernos conscientes que sigue siendo necesario hacer lo contrario, trabajar desde dentro, pues no hay nadie que no tenga un canal directo con cualquier fuerza alineada con los poderes más elevados de la luz, amor y verdad, si lo hace desde la parte suya que es pura luz, amor y verdad.

Seguiremos imbuyendo todo este conocimiento en la psique común, y seguiremos tratando de darnos cuenta de lo que proyectamos con lo que pedimos, pensamos y solicitamos. En algún momento, conseguiremos que el amarre del sistema de control a nuestro inconsciente colectivo se debilite, se suelte y se disipe, haciendo más fácil entonces poder reducir el poder de manipulación que aun tiene sobre nosotros, a través de nuestro inconsciente y subconsciente. Luego, los siguientes pasos ya vendrán por si solos a su debido tiempo.

un abrazo,
David Topí

Agobios en el camino e instrucciones para el inconsciente

Es posible que, en algún momento, sintamos que no estamos haciendo bastante para poder alcanzar todos los objetivos de crecimiento personal que parece que tenemos que conseguir si queremos dar grandes saltos y pasos hacia adelante en nuestra vida. Hemos leído tantas cosas sobre tantos posibles beneficios, potenciales y recompensas de lo que tenemos por delante cuando consigamos llegar a otros niveles de la realidad, a esa “matrix 15,6Hz”, que ahora mismo creamos más formas energéticas de agobio por el “no puedo hacerlo”, “no llego a todo”, que formas positivas de “tranquilo, estoy en el camino, y todo llegará en su debido momento”.

No hay nada que reprocharnos en este aspecto, el inconsciente colectivo se nutre de las proyecciones de todos nosotros, y de ahí nace la realidad consensuada en la que vivimos, teniendo en cuenta que, además, contiene las formas mentales provenientes de las manipulaciones que nos insertan aquellos en el poder, para que pensemos en ciertas direcciones o tengamos ciertas ideas sobre ciertos temas. Puesto que, de momento, no tenemos más remedio que seguir conectados a este inconsciente colectivo, hasta que no lo limpiemos entre todos con nuestras propias proyecciones a partir de la autoconsciencia y de la responsabilidad por lo que emitimos, los egregores de este “agobio colectivo” que flota sobre nosotros presionan con fuerza a nuestro inconsciente, terminando, en algunos casos, de desconectarnos por completo de los esfuerzos por ir recuperando nuestro poder, potencial y libertad, y terminando por generar, muchas veces, sin que uno mismo se de cuenta, sensaciones de pesadez y apatía sobre las acciones que cada uno debe tomar para seguir con sus octavas y procesos en curso.

Y es que cuando algo que, a priori, está orientado a un crecimiento con un sustrato de alegría y bienestar se convierte en una carga con sustrato de agobio, hay que frenar y reorientar las cosas. Todos queremos vivir mejor, estar mejor, sentirnos mejor, aprender, crecer, disfrutar de la vida y aprender con ella. Si esto se convierte en un lastre, porque uno está saturado de técnicas, recetas, informaciones y contradicciones de todo tipo sobre como estar mejor, como vivir mejor, y cómo evolucionar, la psique se colapsa, al menos en ciertos aspectos, y el proceso alquímico interior se ralentiza, pues las energías que lo nutren a veces son fuerzas contrapuestas.

Dicho esto, la idea es simplemente “no agobiarse”, todos llegamos a donde tenemos que llegar en el momento en el que nos toca llegar, y los conceptos de tiempo, para los procesos que rigen esos pasos hacia la transformación de cada uno, no son determinantes para nada. Hasta los procesos macro-evolutivos a nivel del planeta, que están siendo monitorizados, apoyados y ayudados por razas, grupos y fuerzas exo-planetarias para que no frenemos nuestro avance como especie, se rigen y se ajustan a los pasos que nosotros, como humanos, desde dentro, vamos dando para conseguir los cambios que necesitamos.

Repasando la creación del yo observador

Cambiamos de tercio para seguir explicando cosas sobre el funcionamiento de la psique, que nos ayude a comprendernos mejor en todos los aspectos. Ya hemos explicado como se crea el “yo observador”, esa sub-faceta de nuestra personalidad que hace de puente entre la mente consciente y el ser o Yo Superior. No es que ningún otro “yo” no pueda hacerlo, todos los sub-caracteres que tenemos tienen esa posibilidad, pero no les toca, o mejor dicho, no tienen la constitución energética para ello. Si pones en control de tu personalidad a tu “yo analítico”, a tu “yo celoso”, a tu “yo valiente” o a tu “yo triste”, esos rasgos de tu personalidad aflorarán y tendrán el control del conjunto de lo que muestras al mundo, pero serán dependientes de las emociones y formas mentales a las que están asociados, por lo que no estarán, por constitución, “hechos” para hacer de interlocutores con nuestro ser o Yo Superior con la misma facilidad que un “yo” que ha sido creado, por nuestra voluntad de auto-observarnos y mirar hacia dentro, con las características de comunicar diferentes partes de nosotros mismos.

Un logro enorme

Supongamos entonces que el “yo observador” ya está en construcción, ya existe, y poco a poco somos capaces de darle el control de nuestra personalidad, todo el tiempo, lo cual equivale a que todo el tiempo somos lo suficiente conscientes de lo que sentimos, pensamos, y se mueve en nuestro interior. Esto ya es un paso enorme, y si no fuéramos más allá de este logro habríamos conseguido lo que una gran parte de la humanidad no conseguirá jamás, salir del control de los automatismos que nos rigen y ser conscientes de los mismos. Pero no es suficiente si uno toma en cuenta el contexto en el que nos movemos ahora mismo, que no es otro que el de un cambio de realidad para la masa de la humanidad, ya que lo que valía como meta evolutiva hace cinco siglos, ahora no es sino un pequeño escalón de los muchos que hay por delante.

Controlar la consciencia en su totalidad

Una vez este escalón se ha superado y afianzado, llega el siguiente paso, que es darle progresivamente al Yo Superior el control de la consciencia artificial (que es la que se forma en la superficie de la esfera de consciencia y contiene a todos nuestros “yos”), y a través de ella, luego al programa ego, para que el piloto automático del vehículo físico que usamos vaya dejando de responder a sus propias rutinas y parámetros “cargados de fabrica”, y responda a las ordenes conscientes del verdadero “conductor”, el ser que somos todos y cada uno de nosotros.

Hacer que este conductor “real” tome el volante y el asiento de piloto de forma permanente, es algo que, posiblemente no sucederá hasta bien avanzado el camino evolutivo de cada uno, pues todavía la parte que media entre las rutinas egoicas y el Yo Superior, la consciencia artificial dirigida por el yo observador, ha de hacer mucho trabajo de gestión y preparación para que otro nivel de consciencia muchísimo más elevada pueda tomar el 100% del control.

Esto quiere decir que no se trata de perder “la personalidad” que tenemos, o no se trata de que desaparezca la consciencia “humana” para dejarnos imbuir y dirigir por nuestra consciencia “elevada”, sino de trabajar para unir ambas paulatinamente, y que la consciencia “humana” se vea orientada, dirigida y apoyada por la consciencia de nuestro ser, con el ego bajo su mando y sin automatismos activados descontroladamente. Aunque ahora esto que estamos diciendo se vaya a quedar solo como una explicación teórica, será experimentado por todos en algún momento, y entonces se entenderá, pues es necesario haber realizado y materializado los pasos anteriores para poder sentir como un “hecho” esto que ahora estamos simplemente leyendo.

El objetivo, por lo tanto, es avanzar a nuestra psique los siguientes escalones que vendrán, pues precisamente solo imbuyendo en el inconsciente de todos nosotros esta información, tendremos una pequeña brújula que marque por donde van a ir los procesos y cambios interiores que se van a ir dando. Pudiera parecer una forma un tanto extraña de trabajar y de ayudar, pero puesto que muchas de las cosas que rigen las octavas de los caminos particulares de cada uno están programadas en nuestra mente inconsciente, es a esta a la que tenemos que hacerle llegar parte de la información que necesita para saber que procesos tiene que gestionar, y hacia donde debe ir  en los pasos de transformación interior que se va a ir encontrando en el camino y que a todos, sin excepción, nos esperan por delante.

un abrazo,
David Topí